Su llegada a Italia debía representar un nuevo comienzo. Después de varios años complicados en Madrid, Alaba esperaba recuperar sensaciones y volver a competir con regularidad al máximo nivel. Sin embargo, apenas unas semanas después de incorporarse al Udinese, el defensa austriaco vuelve a encontrarse con un obstáculo que conoce demasiado bien.
El club italiano confirmó este martes que el futbolista presenta molestias musculares en el gemelo derecho. Alaba ya ha iniciado el proceso de rehabilitación y será sometido a controles médicos semanales. Por el momento, el Udinese no ha establecido una fecha para su regreso.
Las molestias físicas explican su cambio ante el Lecce
Los problemas aparecieron durante su primera titularidad con el Udinese. El domingo, en la derrota por 0-3 frente al Lecce, Alaba ocupó la posición central de una defensa de tres, pero fue sustituido al descanso.
En un primer momento, su actuación provocó numerosas críticas. Varios medios italianos cuestionaron especialmente su estado físico y señalaron algunos errores defensivos del exjugador del Real Madrid.
Sin embargo, el entrenador Kosta Runjaic aclaró después del encuentro que Alaba había acusado molestias en el gemelo. El técnico salió en defensa de su nuevo fichaje y lo incluyó, junto al delantero Keinan Davis, entre los pocos jugadores cuyo rendimiento durante la primera mitad había considerado aceptable.
Aquel encuentro fue apenas su segunda aparición oficial con el Udinese. El austriaco había debutado el 12 de octubre en la derrota por 2-1 ante el Torino, cuando saltó al terreno de juego en el minuto 72. En total, apenas ha acumulado algo más de una hora de competición con su nuevo equipo.
La prensa italiana apunta a varias semanas de baja
Todavía se desconoce cuánto tiempo permanecerá Alaba apartado de los terrenos de juego. Según Sky Sport Italia, está descartado para el partido del próximo domingo frente al AC Milan.
La agencia italiana ANSA contempla incluso la posibilidad de que no reaparezca hasta después del siguiente parón internacional. En ese escenario, el encuentro a domicilio contra el Bolonia, previsto para el 22 de noviembre, podría marcar su regreso. Se trata, en cualquier caso, de una estimación periodística y no de una fecha confirmada por el club.
Una ausencia prolongada supondría un golpe especialmente duro para el defensa. Tras finalizar su contrato con el Real Madrid, Alaba había elegido el Udinese con la intención de recuperar ritmo competitivo y continuidad. Ahora, en lugar de consolidarse en su nuevo equipo, deberá volver a centrarse en la recuperación.
Tres lesiones de gemelo durante la pasada temporada
Este nuevo contratiempo se suma a un largo historial de problemas físicos. El más grave llegó en diciembre de 2023, cuando sufrió una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda jugando con el Real Madrid. Su recuperación se prolongó durante más de un año y no volvió a competir hasta enero de 2025.
Los problemas tampoco desaparecieron después de su regreso. En febrero de 2025 sufrió molestias en los aductores y, a finales de abril, una rotura del menisco interno de la rodilla izquierda le obligó a pasar por el quirófano y permanecer varios meses más de baja.
Especialmente preocupante resulta la repetición de las lesiones en el gemelo. Durante la temporada 2025/26, Alaba tuvo que detenerse en tres ocasiones por problemas en esa zona y se perdió un total de 15 partidos oficiales. Que ahora vuelva a sufrir una lesión muscular en el gemelo aumenta la preocupación por su estado físico.
El Udinese necesita la experiencia del austriaco
La baja llega, además, en un momento delicado para el equipo italiano. El Udinese encadena cinco derrotas consecutivas en la Serie A y ocupa la penúltima posición con apenas cuatro puntos.
Cuando se anunció su incorporación, Runjaic destacó especialmente su lectura del juego, su capacidad para filtrar pases verticales y su liderazgo a la hora de organizar la defensa. Son precisamente las cualidades que necesita un equipo inmerso en la lucha por evitar el descenso.
Pero antes de poder ayudar al Udinese, Alaba debe recuperarse y, sobre todo, conseguir mantenerse sano. Después de tantos contratiempos, su principal desafío ya no consiste únicamente en volver a jugar, sino en encontrar la continuidad que las lesiones le han negado durante los últimos años.