Era el 30 de junio de 2026, pista 15 de Wimbledon, y el panorama no podía ser más sombrío para Jacob Fearnley. El escocés de 24 años, que accedió al cuadro principal únicamente gracias a una wild card, cedió los dos primeros sets ante Alex Michelsen con claridad: 3-6 y 4-6. Lo que vino después fue un comeback extraordinario —la primera vez en la carrera de Fearnley que lograba remontar un 0-2 en sets— que culminó con un triunfo por 3-6, 4-6, 6-2, 6-3 y 6-2, y que le aupó a la segunda ronda.
Michelsen domina con su saque
En los dos primeros sets, Alex Michelsen, el estadounidense de 21 años natural de Laguna Hills (California), resultó prácticamente impenetrable con su saque. El rendimiento al servicio del número 49 del mundo —en el momento del partido situado en el puesto 46— dejó a Fearnley sin opciones en los juegos de resto. Michelsen metió el 63 por ciento de sus primeros saques y ganó el 70 por ciento de los puntos disputados con ellos. Fearnley, cuyo ranking había caído desde el puesto 49 hasta fuera del Top 150 tras una temporada complicada, no encontró respuesta ante la contundente línea de fondo del americano. Los puntos de break brillaron por su ausencia. El primer set fue para Michelsen por 6-3 y el segundo también, por 6-4.
El break para el 2-1 lo cambia todo
El punto de inflexión llegó en el tercer set, y lo hizo con un único break. Cuando Fearnley rompió el saque de Michelsen para ponerse 2-1, algo pareció liberarse en su juego. Los errores del escocés disminuyeron, sus golpes ganadores aumentaron y el público de la pista 15 se fue poniendo de manera creciente de su parte. Fearnley se llevó el tercer set con claridad por 6-2.
Lo que siguió fue una auténtica demostración de poder. En el cuarto set el partido fue un monólogo: Fearnley marcaba el ritmo, variaba sus golpes —cerró el encuentro con 48 golpes ganadores en total— y no le concedió un respiro a Michelsen. 6-3 para Fearnley, que así igualaba la contienda.
Fearnley, imparable en el quinto set
En el set decisivo, Fearnley apenas cedió puntos con su saque. Resolvió sus juegos de servicio con autoridad mientras, al mismo tiempo, generaba presión sobre el saque de Michelsen. Tras el segundo break del quinto set, el americano se giró hacia su palco con gesto de frustración —señal inequívoca de que ya no tenía respuesta—. Fearnley cerró el set por 6-2 y se aseguró la victoria definitiva.
Las estadísticas reflejan el equilibrio de fuerzas a lo largo del partido: Fearnley ganó el 57 por ciento de los juegos disputados, convirtió el 46 por ciento de sus puntos de break y ganó el 86 por ciento de sus juegos de servicio, un dato que subraya su gran actuación en los tres últimos sets. Michelsen firmó 12 aces por los 9 de su rival, pero los 52 errores no forzados de Fearnley frente a los 46 de Michelsen evidencian que ninguno de los dos estuvo libre de fallos; sin embargo, fue el escocés quien supo aprovechar con inteligencia los puntos clave.
Pase a segunda ronda: Munar espera
Para Jacob Fearnley, que llegaba a Wimbledon con confianza tras alcanzar la final del ATP Challenger Lexus Ilkley Open sobre hierba, esta victoria es mucho más que un simple triunfo en primera ronda. Era el primer enfrentamiento directo entre ambos jugadores y Fearnley se lo llevó de la manera más dramática posible. En segunda ronda, el escocés se medirá al español Jaume Munar.