España tuvo el 4:0 ante Arabia Saudí en la jornada 2 de la fase de grupos prácticamente encarrilado a los 24 minutos. El primer gol llegó en el minuto 10, cuando Lamine Yamal, tras la asistencia de M. Oyarzabal, abrió el marcador para España y obligó a Arabia Saudí a reaccionar desde muy pronto. En esa fase, España encontró los espacios que buscaba y los aprovechó sin necesitar demasiado tiempo de adaptación.
El momento clave se concentró en los tres minutos transcurridos entre el 21 y el 24. Primero, M. Oyarzabal anotó el 2:0 tras un pase de A. Laporte; después volvió a marcar con asistencia de D. Olmo. Una ventaja temprana se convirtió así en una diferencia contundente, antes incluso de que Arabia Saudí pudiera estabilizar el partido. La tarjeta amarilla para S. Al Dawsari en el minuto 30 fue un reflejo de una primera parte en la que Arabia Saudí se vio constantemente a remolque.
Los números respondían a ese desarrollo: España controló el balón y las ocasiones. El equipo local registró un 67 por ciento de posesión, 22 disparos y 8 tiros a puerta, mientras que Arabia Saudí, con un 33 por ciento de posesión, solo generó 3 disparos y 1 tiro a puerta. El valor de xG, 2,85 frente a 0,14, confirmó que la victoria no fue únicamente fruto de la eficacia. M. Oyarzabal marcó el partido con dos goles y una asistencia en apenas 45 minutos, mientras que Mohammed Al-Owais, pese a encajar cuatro tantos, evitó con 5 paradas que la derrota fuera aún más abultada.
Al descanso, España retiró del campo a Lamine Yamal y M. Oyarzabal, y dio entrada a Y. Pino y F. Torres. En el lado de Arabia Saudí, M. Kanno sustituyó a A. Al Khaibari y A. Al Hamdan reemplazó a M. Al Juwayr. Poco después del reinicio, el marcador quedó sentenciado de forma definitiva cuando H. Tambakti desvió el balón a su propia portería en el minuto 49.
En el minuto 60, M. Kanno vio la tarjeta amarilla. Durante el tramo central, ambos equipos realizaron 5 cambios más. En Arabia Saudí, K. Al Ghannam sustituyó a N. Al Dawsari en el minuto 90.
En el minuto 90+2 se produjo una revisión del VAR, aunque sin consecuencias para el resultado. España salió del segundo partido de grupo con cuatro puntos en total y una diferencia de goles favorable, pero sobre todo con la confirmación de que su ataque puede ser decisivo desde los primeros compases. Arabia Saudí se quedó con un punto y, antes del último partido de grupo, tendrá que dar respuesta especialmente a su escasa capacidad de generar ocasiones propias.