Roman Safiullin sigue escribiendo su propia historia en el Wimbledon Championships 2026. El 1 de julio, el qualifier ruso superó al neerlandés Botic van de Zandschulp en un agotador partido a cinco sets por 6:0, 4:6, 6:3, 3:6, 7:6, y accedió de nuevo a la tercera ronda del torneo de hierba más importante del mundo. El set decisivo tuvo que resolverse en el tiebreak, un escenario en el que Safiullin está demostrando una fortaleza mental excepcional.
Dominio, caída y remontada: un partido en oleadas
El patrón resultó familiar para quienes habían seguido las actuaciones de Safiullin en esta semana de Wimbledon. El primer set fue suyo de manera clara y sin réplica: 6:0, toda una declaración de intenciones que sacó visiblemente del ritmo a Van de Zandschulp. Sin embargo, el neerlandés estabilizó su juego en el segundo parcial, encontró su saque y se adjudicó el set por 6:4. Este juego de contrastes entre dominio y altibajos recorrió el partido de principio a fin: Safiullin se llevó el tercero por 6:3, Van de Zandschulp respondió con un 6:3 en el cuarto. El quinto set tenía que dar la sentencia.
Y fue de nuevo el tiebreak el que decidió el pase a la siguiente ronda. Safiullin mantuvo la cabeza fría y lo ganó con claridad por 10:5. Las estadísticas reflejan el equilibrio del duelo: Van de Zandschulp firmó 12 aces y 48 winners, pero acumuló 50 errores no forzados, frente a tan solo 30 de Safiullin. La estadística de juegos ganados al resto también favoreció al ruso: un 26% frente al 17% del neerlandés, con un porcentaje de primer saque del 63% para Safiullin.
Un qualifier con una historia extraordinaria sobre hierba
Lo que hace aún más notable el rendimiento de Safiullin es el contexto físico en el que se produce. Antes de comenzar el cuadro principal, tuvo que superar tres partidos de la fase de clasificación, y en primera ronda estuvo casi cuatro horas sobre la pista ante el cabeza de serie número 12, Andrey Rublev, drama que también resolvió en el tiebreak del quinto set. Van de Zandschulp, en cambio, llegaba al partido con un único encuentro de primera ronda en las piernas, una ventaja física evidente que el neerlandés, a la postre, no supo aprovechar.
Para Safiullin, la tercera ronda de Wimbledon no es territorio desconocido. En 2023 alcanzó los cuartos de final en su primera participación en el cuadro principal, convirtiéndose así en el duodécimo jugador de la Era Abierta en conseguirlo en su debut en Wimbledon. Aquel año, solo Jannik Sinner pudo detenerle. Esa afinidad con la hierba vuelve a quedar patente ahora, aunque esta vez haya tenido que llegar por la vía de la clasificación.
Próximo reto: Joao Fonseca
En la tercera ronda le espera el cabeza de serie número 24, Joao Fonseca, un escollo de mayor envergadura. Safiullin necesitará recuperarse antes de ese encuentro: su cuerpo ha soportado una carga extraordinaria durante esta semana. Si será capaz de protagonizar otra gran actuación está por ver, pero lo mostrado hasta ahora en Wimbledon 2026 deja claro que no conviene subestimar a este qualifier.