No hubo drama alguno en el Arthur Ashe Stadium: Alexander Zverev, cabeza de serie número 1 y líder de la tabla del ranking mundial, barrió a Botic van de Zandschulp en tres sets por 6:2, 7:5 y 6:1 para sellar su pase a las semifinales del US Open 2026. El alemán apenas concedió margen al neerlandés y reivindicó con rotundidad su condición de máximo favorito al título.
Apertura dominante y un breve amago de reacción
El primer set fue una exhibición de poder. Zverev ejerció un control absoluto con su saque, ganando el 77 por ciento de los puntos con el primer servicio y dejando a Van de Zandschulp sin apenas opciones en los intercambios. El 6:2 tardó poco en aparecer en el marcador. En el segundo set, el neerlandés de 30 años encontró algo mejor su juego: estabilizó su juego de servicio y se fue acercando a un posible tiebreak. Con el marcador en 3:2 a su favor, Van de Zandschulp llegó incluso a disponer del primer punto de break del partido, pero Zverev respondió con sangre fría, se llevó un intercambio de 33 golpes y lo neutralizó sin contemplaciones. La acción decisiva llegaría poco después.
El punto de inflexión en el 5:4
Con Van de Zandschulp sirviendo para ponerse 5:4, sobrevoló incluso un punto de set, pero un error de derecha del neerlandés inclinó el tanto del lado de Zverev. Poco más tarde, con el marcador igualado a 5:5, el alemán ejecutó la rotura de servicio que necesitaba y se adjudicó el set: 7:5. Zverev no permitió que la manga llegara al tiebreak. Van de Zandschulp había firmado actuaciones notables en su camino a los cuartos de final —incluyendo una remontada desde dos sets abajo ante Arthur Gea y la victoria sobre el sexto cabeza de serie Alex de Minaur—, pero el desgaste físico acumulado tras dos partidos consecutivos a cinco sets resultó evidente.
Un tercer set sin resistencia
En el set decisivo, la resistencia del neerlandés se desmoronó por completo. Zverev le rompió el saque en tres ocasiones y cerró la manga con un implacable 6:1. Las estadísticas reflejaron con claridad la superioridad del alemán: ganó el cien por cien de sus juegos de servicio, repelió todos los puntos de break que enfrentó y convirtió el 67 por ciento de los suyos. Van de Zandschulp, por su parte, no logró materializar ningún break —su porcentaje de conversión fue de cero— y regaló demasiados puntos gratuitos con 36 errores no forzados.
Una racha histórica para Zverev
El triunfo tiene para Zverev un significado que va más allá del resultado en sí: es la tercera vez en su carrera que alcanza las semifinales del US Open. Aún más relevante es el hecho de que en 2026 ha llegado a las semifinales de los cuatro Grand Slams, una regularidad extraordinaria en un año en el que ya conquistó su primer título de Grand Slam en Roland Garros. Para Botic van de Zandschulp, que en 2021 había alcanzado por primera vez los cuartos de final del US Open como clasificado, caer en esta ronda supone de igual modo un éxito: por segunda vez en su trayectoria se cuela entre los ocho mejores en Nueva York.