Alexander Zverev ganó su partido de debut en el Masters de Shanghái ante el favorito local chino Wu Yibing por 6:4, 7:6. El alemán, que acudió al torneo como número dos del mundo y primer cabeza de serie, aprovechó su solidez al saque, mantuvo la concentración incluso tras una dolorosa caída en el segundo set y se clasificó para la ronda de los últimos 32.
Zverev controló el primer set
Zverev arrancó con intensidad ante el jugador invitado por wildcard. En el tercer juego consiguió el primer break y, a partir de ahí, impuso su ley con el saque y mantuvo a Wu Yibing alejado de la línea de fondo. El chino buscó el camino a través del juego desde el fondo con toda su potencia, pero Zverev no concedió ningún peligro real en sus juegos de servicio.
El hamburqués cerró el set con autoridad y se lo llevó por 6:4. La fiabilidad con el primer saque le proporcionó el control necesario en todo momento. Wu Yibing contó con el apoyo del público de Shanghái, pero no pudo remontar la desventaja acumulada desde el inicio.
Un segundo set muy disputado con una escena crítica
En el segundo set, Zverev volvió a comenzar mejor y se hizo pronto con el break. Wu Yibing respondió de inmediato y empató en el cuarto juego. A partir de ahí se desarrolló un tramo muy equilibrado, en el que ambos jugadores defendieron sus juegos de servicio y buscaron largos intercambios desde la línea de fondo.
Con el marcador en 5:5, el partido se detuvo un instante cuando Zverev se cayó en un punto de break en contra. Al intentar llegar a una bola, perdió el equilibrio y se torció el tobillo izquierdo. El alemán mostró un dolor evidente, aunque renunció a solicitar una pausa médica y se levantó por su propio pie.
A pesar del contratiempo, Zverev continuó el partido. Llevó el set al tiebreak y allí no perdió la calma. Se impuso por 7:4 en el tiebreak y cerró el segundo set por 7:6.
El saque, factor determinante
Las estadísticas del partido subrayaron las ventajas de Zverev con el saque. Ganó el 91 por ciento de sus juegos de servicio y se llevó el 78 por ciento de los puntos con el saque. Con el primer saque, su efectividad alcanzó el 81 por ciento. Wu Yibing, por su parte, salió victorioso en el 82 por ciento de sus juegos de servicio, pero no logró neutralizar de forma sostenida la presión del revés y del saque de Zverev.
Tras el partido, Zverev reconoció que su saque había sido el factor decisivo. Wu Yibing domina el resto del juego con una gran potencia, por lo que para él era fundamental controlar las situaciones cortas y concederle al chino las mínimas oportunidades posibles en sus juegos de resto.
La importancia del triunfo
Para Zverev fue la segunda victoria en el segundo enfrentamiento directo con Wu Yibing. Al mismo tiempo, celebró su trigésima victoria en pista dura en la temporada en curso. El éxito encajó con el punto de partida en Shanghái: el número dos del mundo llegó como primer cabeza de serie y tuvo la oportunidad de reforzar aún más su posición en la carrera por el ranking de fin de año.
Wu Yibing se despidió pese a la derrota con una actuación comprometida ante su público. Zverev afrontó una tarea complicada, superó la caída sin necesitar asistencia médica y cerró el partido en dos sets.