Fue toda una declaración de intenciones. Alejandro Davidovich Fokina derrotó a Fábián Marozsán el 1 de julio de 2026 en la segunda ronda de Wimbledon con un contundente 6:3, 6:0, 6:3, sin ceder ni un solo set y sin encontrar resistencia digna de mención. El español, cabeza de serie número 22, avanza así a la tercera ronda y ya supera su mejor resultado en el torneo más importante sobre hierba del mundo.
Control absoluto desde el primer momento
Davidovich Fokina tomó las riendas del partido desde el inicio. Su saque fue especialmente determinante: ganó el 78 por ciento de los puntos con el servicio y no concedió ni un solo break en ninguno de sus juegos de saque, con una eficacia impecable a lo largo de los tres sets. Con nueve aces y únicamente una doble falta, sus juegos de servicio fueron prácticamente perfectos. A eso se suman 29 winners frente a apenas 15 errores no forzados, una estadística que refleja con claridad la superioridad del español.
El segundo set fue el reflejo más descarnado de la diferencia entre ambos jugadores: Davidovich Fokina se lo llevó por 6:0, sin regalarle a Marozsán ni un solo juego. En el resto también actuó a un nivel muy alto: aprovechó el 67 por ciento de sus puntos de break, lo que explica por qué Marozsán apenas pudo asentarse en el partido pese a una tasa de puntos con el servicio del 49 por ciento, cifra en absoluto desdeñable.
Marozsán sin respuestas ante quien conoce bien sus debilidades
Fábián Marozsán, que en Wimbledon 2026 había mostrado un tenis ofensivo y había ganado en primera ronda ante Tirante, no encontró esta vez ningún remedio. El húngaro, número 53 del mundo, es conocido por su agresivo juego desde la línea de fondo y por un saque que le genera puntos directos. Sin embargo, Davidovich Fokina neutralizó con eficacia precisamente esas virtudes, en parte porque conoce a la perfección el juego de Marozsán. Solo unos días antes ambos se habían visto las caras en la semifinal del Mallorca Championships, donde el español también se impuso. Se trataba ya de su tercera victoria en tres enfrentamientos ante el húngaro.
En el resto, Marozsán no encontró la manera de hacer daño: apenas consiguió ganar el 22 por ciento de los puntos de resto y no logró ni un solo break en todo el partido. Con 24 errores no forzados frente a solo 12 winners, su balance fue claramente negativo.
La hierba como campo propio: el camino hacia la segunda semana
Este éxito se encuadra en una evolución notable para Davidovich Fokina. Después de haberse proclamado campeón de Wimbledon en categoría júnior en 2017, convirtiéndose en el primer español en conseguirlo desde Manuel Orantes en 1967, siempre fue visto sobre hierba como un talento con potencial desaprovechado. Justo antes de este torneo rompió además otra racha en el circuito ATP: en Mallorca conquistó su primer título en el Tour tras cinco finales perdidas. Esa liberación parece estar dando sus frutos.
Davidovich Fokina está ahora en la tercera ronda de Wimbledon por primera vez en su carrera en este Grand Slam. La posibilidad de alcanzar la segunda semana por primera vez es más tangible que nunca. Sobre su superficie favorita, en su torneo preferido, el jugador de 27 años atraviesa el mejor momento de su carrera.