Los Países Bajos ganaron este tercer partido de grupo del Mundial por 3-1 gracias a un golpe demoledor sobre Túnez en los primeros siete minutos. Túnez se vio en desventaja a los tres minutos de juego, cuando una acción neerlandesa temprana concluyó con Ellyes Skhiri desviando el balón en propia puerta de forma desafortunada. Cuatro minutos después, la situación se agravó para el equipo de Hervé Renard: Virgil van Dijk asistió a Brian Brobbey, que anotó en el minuto 7 para establecer el 0-2 y dar al partido una dirección clara desde muy pronto.
Los Países Bajos mantuvieron la posesión a continuación e impidieron durante largos períodos que Túnez pudiera asentarse en campo contrario. Un 72 % de posesión, 20 remates y siete disparos a puerta describieron el control neerlandés. Túnez registró un 28 % de posesión, diez remates y cuatro disparos a puerta, lo que demuestra que también tuvo sus momentos, aunque debió recorrer muchos más metros para construir cada ataque.
El instante en que Túnez recuperó la esperanza llegó tras el descanso. Hannibal Mejbri encontró a Hazem Mastouri en el minuto 54, quien recortó distancias para poner el 1-2. Durante un breve período el partido se abrió, ya que los Países Bajos no podían seguir sustentando su ventaja únicamente en la posesión. Sin embargo, ocho minutos después llegó la respuesta que relativizó el descuento tunecino: Tijjani Reijnders habilitó a Jan Paul van Hecke en el minuto 62, quien anotó el 1-3 y restableció la diferencia inicial.
Brobbey fue el delantero neerlandés más destacado. Su gol temprano privó a Túnez del control inicial del partido y, además, inició varios ataques posteriores. Van Hecke marcó la segunda mitad de otra manera: realizó numerosas acciones defensivas de despeje y marcó el tanto que tranquilizó definitivamente el encuentro.
En el tramo intermedio ambos equipos realizaron ocho sustituciones más. En el bando neerlandés, Noa Lang sustituyó a Cody Gakpo en el minuto 84. En el tunecino, Sebastian Tounekti reemplazó a Hazem Mastouri en el minuto 90.
Para los Países Bajos, el 3-1 supuso un cierre de la fase de grupos acorde con su trayectoria: dos victorias, un empate y ninguna derrota. Afrontan la siguiente fase con la certeza de que son capaces de golpear pronto y de reaccionar tras encajar un gol. Túnez se quedó sin puntos tras su tercer partido y debe despedirse del torneo.