Fue una noche llena de emociones en el Camp Nou: Hansi Flick, en la banda, contenía las lágrimas mientras los aficionados coreaban su nombre, todo ello apenas horas después del fallecimiento de su padre, Hans. Pese a todo, sus jugadores ofrecieron una actuación magistral.
Marcus Rashford abrió el marcador con un espectacular tiro libre al ángulo izquierdo para el 1-0 (min. 9), y Ferran Torres amplió la ventaja al 2-0 (min. 18) tras un ingenioso pase de tacón de Dani Olmo. Ambos goles llegaron en la primera parte.
Con esta victoria en el 264.º Clásico ante su eterno rival en crisis, el Real Madrid, el FC Barcelona se proclamó campeón de Liga por 29.ª vez de manera anticipada, defendiendo así con éxito el título de la temporada anterior. Ambos equipos portaron un brazalete negro en señal de luto, y antes del inicio del partido se guardó un minuto de silencio.
El Real Madrid, que acumula ya dos temporadas seguidas sin títulos, tuvo que prescindir del sancionado Federico Valverde —quien había sufrido un traumatismo craneoencefálico tras un altercado con Aurélien Tchouaméni— y de Kylian Mbappé, ausente por una lesión muscular en el muslo. Antonio Rüdiger, sin embargo, sí estuvo en el once inicial de los merengues.
Ya durante la llegada del autobús del equipo al Camp Nou, ultras del Barça habían lanzado piedras contra el vehículo del Real Madrid.