Los encuentros disputados entre el martes y el miércoles volvieron a demostrar hasta qué punto la Copa puede complicar la vida a los favoritos. Los equipos de Segunda División pusieron contra las cuerdas a varios rivales de la máxima categoría. Mientras que el Schalke 04 y el Hoffenheim se despidieron prematuramente del torneo, el Leverkusen sacó a relucir su capacidad de reacción después de un comienzo desastroso.
El Dynamo Dresde castiga la falta de pegada del Schalke
El Dynamo Dresde protagonizó probablemente la mayor sorpresa de la eliminatoria al imponerse por 2-0 al Schalke 04. El conjunto sajón, que ocupa una discreta decimoquinta posición en la 2. Bundesliga, firmó una actuación muy sólida ante el recién ascendido Schalke y alcanzó los octavos de final por primera vez en doce años.
En un encuentro que comenzó con pocas ocasiones claras, el Dresde no tuvo nada que envidiar a su rival. El Schalke mantuvo cierta solidez defensiva, pero apenas consiguió generar peligro tras recuperar el balón. Patrice Čović adelantó a los locales en el minuto 53 al rematar un centro de Simon Straudi. Christoph Daferner sentenció el partido en el 88, aprovechando un error del guardameta Loris Karius.
El técnico del Dynamo, Thomas Stamm, destacó especialmente la solidez defensiva de su equipo. «Hemos estado muy sólidos durante los 90 minutos y apenas hemos concedido ocasiones», explicó. Su homólogo en el Schalke, Miron Muslic, reconoció la superioridad del adversario: «El Dynamo Dresde ha merecido ganar el partido».
La derrota agrava los problemas ofensivos del conjunto de Gelsenkirchen. Con apenas cuatro goles en siete jornadas de la Bundesliga, el Schalke tiene el peor registro goleador del campeonato. En Dresde volvieron a quedar patentes sus carencias de velocidad, precisión y creatividad en los últimos metros. Para el club, cinco veces campeón de la Copa, supone la sexta eliminación consecutiva en segunda ronda.
El Kiel elimina al Hoffenheim en los penaltis
El Holstein Kiel también logró una victoria de prestigio ante un rival de Primera División. El equipo dirigido por Tim Walter empató 1-1 frente al Hoffenheim tras 120 minutos y acabó imponiéndose por 4-3 en la tanda de penaltis.
El Hoffenheim comenzó mejor y se adelantó en el minuto once gracias a un tanto de Adam Hložek. Sin embargo, la respuesta local no se hizo esperar: Adrián Kaprálik igualó el marcador en el minuto 23 tras una asistencia de Hiroki Sekine. El resultado ya no se movió ni durante el tiempo reglamentario ni en la prórroga.
La clasificación tiene un valor especial para el conjunto del norte de Alemania, que había protagonizado un inicio decepcionante en la 2. Bundesliga. No fue hasta el pasado fin de semana cuando consiguió su primera victoria liguera, un contundente 3-0 precisamente ante el Dynamo Dresde. Ahora suma otro triunfo, esta vez frente a un rival teóricamente muy superior.
El Hoffenheim, en cambio, llegaba en plena dinámica positiva, con tres victorias consecutivas en partidos oficiales, entre ellas un convincente 3-0 frente al Bayer Leverkusen. Su entrenador, el austriaco Christian Ilzer, ya había advertido antes del encuentro: «En la Copa, la categoría en la que juega cada equipo es secundaria». Sus palabras terminaron siendo premonitorias. El Hoffenheim no logró imponer su superioridad individual y acabó despidiéndose del torneo desde los once metros.
El Leverkusen evita una eliminación sonrojante
Durante la primera media hora, todo apuntaba a que el Bayer Leverkusen también sería víctima de una gran sorpresa. El Núremberg había conseguido adelantarse por 0-2 en el campo del conjunto de la Bundesliga. Rafael Lubach abrió el marcador en el minuto 13 y Sigurd Haugen amplió la ventaja tras un rápido contragolpe.
Lo más llamativo fue la valentía con la que el equipo de Miroslav Klose afrontó el encuentro. El Núremberg presionó arriba, dificultó la salida de balón del Leverkusen y aprovechó los problemas de coordinación de un ataque local con numerosas modificaciones. Por momentos, el favorito se vio claramente superado.
La reacción comenzó gracias a un protagonista inesperado: el central Edmond Tapsoba. El capitán recortó distancias en el minuto 41 tras un saque de esquina y, poco después del descanso, volvió a marcar a la salida de otro córner para establecer el empate. A partir de entonces, el Leverkusen fue haciéndose con el control del partido.
Patrik Schick transformó un penalti en el minuto 70 para poner por primera vez por delante a los locales, mientras que Jonas Hofmann y Lucas Vázquez completaron la remontada hasta establecer el definitivo 5-2.
El técnico Carles Martínez había introducido varios cambios que inicialmente perjudicaron el entendimiento entre sus jugadores. Solo cuando reforzó el ataque y su equipo aumentó la intensidad consiguió el Leverkusen someter al Núremberg a una presión que ya no pudo resistir. Al final, la mayor profundidad de plantilla también resultó decisiva para explicar la victoria.
El Bayern golea y el Hertha resuelve tras el descanso
El Bayern de Múnich, por su parte, apenas tuvo dificultades para superar su compromiso. El vigente campeón se impuso por 6-1 al Magdeburgo. Aunque los visitantes lograron igualar momentáneamente el encuentro (1-1), un doblete de Michael Olise y los goles de Ismael Saibari, Alphonso Davies, Nathaniel Brown y David Santos acabaron estableciendo una diferencia incontestable.
El Hertha BSC también consiguió el pase a octavos, tal y como se esperaba, aunque el conjunto berlinés tuvo que armarse de paciencia ante el SSV Jeddeloh II, de cuarta categoría. Los goles de Josip Brekalo y Julian Eitschberger en la segunda parte terminaron decidiendo el encuentro por 2-0.
El martes ya se había producido otra sorpresa importante, con la victoria del Bochum por 2-0 ante el Mainz 05. El Darmstadt 98 también eliminó a un equipo de la Bundesliga al imponerse por 0-2 a domicilio al SV Elversberg.
La segunda ronda ha cambiado considerablemente el panorama de la competición. Cuando se disputen los octavos de final, los días 1 y 2 de diciembre, varios equipos de Segunda División buscarán prolongar su aventura copera y dar una nueva campanada.