Daniil Sergeyevich Medvedev se ha impuesto a Jan-Lennard Struff en su partido de segunda ronda del Shanghai Masters con un resultado de 4:6, 6:4, 6:3. El jugador cabeza de serie número cinco se vio inicialmente en apuros, pero mejoró de forma notable para dar la vuelta al encuentro en pista dura. La victoria resultaba especialmente valiosa para Medvedev en su carrera por clasificarse para las ATP Finals de Turín.
Struff arrancó con mejor pie
Jan-Lennard Struff acudió a Shanghai sin estar entre los cabezas de serie y llegaba al partido con la confianza que le había dado su victoria en la ronda anterior ante Martin Landaluce. Ante Medvedev, el alemán salió con determinación y buscó desde el primer momento el juego desde la línea de fondo. Mantuvo un ritmo elevado en los intercambios y presionó al ruso en repetidas ocasiones.
Medvedev tardó en encontrar la solidez que le caracteriza. Struff aprovechó sus oportunidades con eficacia y se adjudicó el primer set por 6:4, confirmando de paso su buen registro ante el ruso en hierba, donde ya le había batido en verano en Wimbledon. En pista dura, sin embargo, el punto de partida antes del partido era considerablemente más complicado para él.
Medvedev elevó la presión
Tras ceder el set, Daniil Sergeyevich Medvedev ajustó su juego de resto. Se mostró más agresivo al devolver el saque de Jan-Lennard Struff y obligó al alemán a entrar en intercambios más largos con mayor frecuencia. Al mismo tiempo, Medvedev ganó en consistencia con su propio saque, dejando menos espacio para los ataques directos de Struff y controlando cada vez más los peloteos desde la línea de fondo.
Las estadísticas del partido reflejaron esta evolución. Medvedev lanzó 21 aces y ganó el 88 por ciento de los puntos con el primer saque. Struff también resolvió el 84 por ciento de los puntos con su primer saque, pero no fue capaz de convertir esa ventaja en una presión sostenida sobre su rival a lo largo del encuentro.
En el segundo set, Medvedev se impuso por 6:4. El ruso fue más certero en los puntos clave y forzó a Struff a jugar con frecuencia desde posiciones comprometidas. Tras igualar la contienda, el momentum estaba claramente de su lado.
El favorito completó la remontada
En el tercer set, Medvedev siguió siendo el jugador dominante. Struff luchó cada punto, pero ya no pudo contener la presión constante del ruso. Medvedev aprovechó su cobertura de pista, varió la longitud de sus golpes y mantuvo al alemán bien alejado de la línea de fondo. El set decisivo cayó del lado de Medvedev por 6:3.
Los números globales del encuentro subrayaron el vuelco producido. Medvedev ganó el 55 por ciento de los puntos y el 87 por ciento de sus juegos de servicio. Además, cometió 18 errores no forzados frente a los 30 de Struff, una diferencia que evidencia hasta qué punto el ruso fue ganando el control de los intercambios tras el primer set.
Para Medvedev, fue la undécima victoria en el enfrentamiento directo con Struff, al que aventajaba 10:3 en el marcador global antes del partido. El triunfo en Shanghai prolongó además su racha en pista dura, después de que Medvedev ya hubiera derrotado a Struff una semana antes en Pekín. Struff demostró una vez más ser un rival peligroso, pero Medvedev encontró las respuestas adecuadas tras el tropiezo inicial y mereció el pase a la siguiente ronda.