La situación previa al partido permitía esperar un duelo más equilibrado. Potapova era la cabeza de serie número 24 en Toronto, mientras que Svitolina ocupaba la novena posición entre las preclasificadas. Además, la ucraniana había necesitado tres sets y dos tie-breaks en su encuentro anterior contra Jessica Bouzas Maneiro. Sin embargo, frente a Potapova se mostró mucho más sólida desde el inicio.
Svitolina domina el primer set
Ya en el primer set quedó rápidamente claro hacia dónde se dirigía el partido. Svitolina mantuvo sus juegos de servicio y presionó constantemente a Potapova al resto. La austriaca tuvo enormes problemas especialmente con su segundo saque: durante todo el primer set no consiguió ganar ninguno de los ocho puntos disputados con su segundo servicio.
Svitolina rompió el saque de su rival en tres ocasiones y se adjudicó el primer parcial por 6-1 en poco menos de 26 minutos. Aun así, Potapova no estuvo completamente sin oportunidades. Dispuso de cuatro bolas de break, pero no pudo convertir ninguna. Svitolina, por su parte, ganó doce de los 13 puntos jugados con su primer servicio.
Tampoco en el segundo set encontró Potapova una forma de volver al partido. Svitolina defendió a un gran nivel, obligó repetidamente a su rival a jugar un golpe adicional y al mismo tiempo tomó pronto la iniciativa cada vez que se presentó una oportunidad. Potapova solo pudo ganar un juego más.
Diez oportunidades de break desaprovechadas
La estadística de las bolas de break fue especialmente llamativa. Potapova dispuso de diez oportunidades a lo largo del partido, pero no logró convertir ninguna. Svitolina, en cambio, aprovechó sus cinco ocasiones y no perdió ni una sola vez su servicio.
El resto de las cifras también fueron contundentes. Svitolina ganó un total de 61 puntos, mientras que Potapova se quedó en 36. En porcentaje de primeros saques estuvieron relativamente cerca, con un 68 y un 66 por ciento respectivamente. La gran diferencia estuvo en lo que ocurrió después: Svitolina ganó el 75 por ciento de los puntos jugados con su primer servicio, mientras que Potapova solo alcanzó el 48 por ciento. Con el segundo saque, la diferencia volvió a ser clara a favor de la ucraniana, con un 41 frente a un 20 por ciento.
El partido terminó con un contundente 6-1, 6-1. Para Potapova supone otro revés sobre pista dura después de una primera mitad de temporada en la que había destacado especialmente sobre tierra batida. Entre sus mejores resultados del año figuran la final en Linz y las semifinales del torneo WTA 1000 de Madrid.
Sin apretón de manos tras el partido
Después del encuentro, Svitolina renunció al habitual apretón de manos en la red. El motivo es la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania. Desde el inicio de la invasión en 2022, Svitolina rechaza de forma general estrechar la mano de jugadoras rusas y bielorrusas. El hecho de que Potapova, nacida en Rusia, obtuviera la ciudadanía austriaca a finales de 2025 y represente a Austria desde esta temporada no modificó la postura de la ucraniana.
Ambas jugadoras ya se habían enfrentado en Monterrey en marzo de 2022. Svitolina también ganó entonces con claridad y explicó posteriormente en una entrevista el significado especial de este tipo de partidos: “I’m playing for my country.” La ucraniana subrayó en aquel momento que quería utilizar su plataforma deportiva para llamar la atención sobre la situación en su país. Cuatro años después, la distancia política entre ambas jugadoras sigue siendo evidente pese al cambio de Potapova a la federación austriaca.