Carlos Alcaraz Garfia ganó su partido de segunda ronda en el Masters de Shanghái frente a Juan Manuel Cerúndolo por 6:3, 6:3. El español, segundo cabeza de serie, alcanzó así la tercera ronda sin ceder ningún set y convenció especialmente por su dominante juego de servicio y su presencia en la red. Para Alcaraz supone el debut en este torneo Masters 1000, en el que aspira al título por primera vez.
Alcaraz encuentra su ritmo con rapidez
El partido arrancó con un disputado juego de servicio de Alcaraz, tras el cual el español fue tomando el control progresivamente. Cerúndolo, zurdo argentino, opuso resistencia en los primeros juegos y el marcador se mantuvo sin breaks al principio. Alcaraz se desplazó con inteligencia desde la línea de fondo hacia la red y empleó su saque de forma recurrente como punto de partida para peloteos cortos.
En el sexto juego del primer set, con el marcador en 3:2, Alcaraz se fabricó su primera ocasión decisiva. Convirtió el segundo punto de break y se puso 4:2. A partir de ahí, el español no cedió ningún juego más con su saque. Ganó los tres últimos juegos de servicio en blanco y se adjudicó el primer set en 31 minutos por 6:3.
Especialmente efectivo fue su juego en la red. Alcaraz ganó nueve de los once puntos que disputó en esa zona durante el primer set y recurrió con frecuencia al saque-volea. Ello obligó a Cerúndolo a reaccionar desde muy pronto, sin encontrar apenas el tiempo necesario para ejecutar su revés a dos manos desde la posición que prefería.
Un break temprano sentencia el partido
En el segundo set, Alcaraz atacó desde el primer momento. Rompió el servicio de Cerúndolo en el primer juego y tomó el control de forma inmediata. Un error en la red del argentino en un intento de dejada facilitó aún más la tarea al español en ese juego. Cerúndolo siguió intentándolo, pero fue incapaz de liberarse de manera sostenida de la presión ejercida por Alcaraz.
El español golpeó con precisión y obligó a su rival a buscar contactos difíciles con bolas profundas. Cerúndolo no dispuso de ningún punto de break en todo el partido. Alcaraz, por tanto, no tuvo que preocuparse en ningún momento por una posible rotura de servicio y sacó adelante sus juegos con total solvencia.
El partido concluyó en 66 minutos en total. Alcaraz ganó el 80 por ciento de los puntos con su saque y firmó ocho aces. Cerúndolo, en cambio, solo alcanzó el 61 por ciento de puntos ganados con el suyo. El segundo set fue también para Alcaraz por 6:3.
El juego de red y el saque, sus grandes bazas
Las estadísticas del partido subrayaron la superioridad del español. Alcaraz se impuso en 13 de los 20 puntos disputados en la red, lo que marcó claramente su apuesta táctica. Cerúndolo también se acercó a la red con frecuencia, pero sin lograr el mismo impacto.
En el resto, Alcaraz ganó el 39 por ciento de los puntos. Su rendimiento al saque se mantuvo sólido durante todo el encuentro: el 78 por ciento de sus primeros saques entraron en juego y se anotó el 86 por ciento de los puntos con el primer saque. Cerúndolo ganó el 66 por ciento de los puntos con su primer saque, pero encontró demasiado pocas respuestas ante los agresivos restos de su rival.
La victoria prolongó la racha de siete triunfos consecutivos de Alcaraz. Tras conquistar el título en las Japan Open de Tokio, llegó a Shanghái con la confianza reforzada. Juan Manuel Cerúndolo, que previamente había superado la fase de clasificación y su partido de primera ronda ante Nicolás Mejía, se despide así del torneo.
Alcaraz continúa su camino en la tercera ronda. El Masters de Shanghái es uno de los pocos Masters 1000 que aún no figuran en su palmarés. Con su concentrada actuación ante Cerúndolo, el español dejó claro desde el principio que tiene una dirección bien definida sobre la pista dura.