No fue una noche fácil para Kei Nishikori en la pista dura de Cincinnati. El japonés doblegó a Francisco Comesaña en un irregular partido de tres sets por 6:4, 1:6, 7:5 y se metió así en las semifinales del torneo. El duelo, primer enfrentamiento entre ambos jugadores en el circuito ATP, reflejó la incertidumbre que rodeó este partido desde el primer momento.
Nishikori arranca fuerte, Comesaña reacciona
En el primer set, Nishikori exhibió su mejor tenis. El que fuera número cuatro del mundo, primer asiático en alcanzar una final de Grand Slam, dominó con su saque y apenas dejó respirar al argentino. Se adjudicó el set por 6:4 y parecía encaminado hacia una victoria cómoda.
Sin embargo, el segundo set fue de Comesaña. El jugador de Mar del Plata, cuya superficie favorita es la tierra batida, encontró de repente su ritmo sobre el cemento. Aprovechó sus puntos de break con contundencia y apenas ofreció opciones al rival: el set cayó del lado argentino por un claro 6:1. Comesaña ganó el 73 por ciento de sus juegos de servicio en ese parcial y dio un vuelco total al partido.
Un set decisivo para sufrir
El tercer set se convirtió en un juego de nervios. Ambos jugadores salvaron puntos de break del adversario, pero también cedieron su saque en momentos clave. Nishikori estuvo especialmente comprometido: no salvó ninguno de los puntos de partido que tuvo en contra, aunque Comesaña también defendió dos puntos de partido antes de que el japonés lograra el break definitivo. El resultado final fue 7:5 para Nishikori.
Las estadísticas reflejaron lo igualado del duelo: Nishikori ganó el 51 por ciento de todos los puntos, Comesaña el 49. El argentino firmó siete aces y anotó 24 winners, pero se regaló demasiado con 43 errores no forzados. Nishikori aprovechó el 36 por ciento de sus puntos de break, mientras que Comesaña presentó un porcentaje de conversión muy superior, del 67 por ciento, aunque acabó en el lado perdedor.
El ocaso de una gran carrera
Para Nishikori, esta victoria tiene un significado especial: el japonés ha anunciado que pondrá fin a su carrera al término de la temporada 2026. Cincinnati forma parte, por tanto, de una larga despedida de los grandes escenarios del tenis. En la pista dura donde en su día se contó entre los mejores del mundo, demostró una vez más que incluso en su año de retirada es capaz de ganar al más alto nivel. El pase a las semifinales de las Cincinnati Open es una prueba más de ello.