Fue un duelo completamente desigual en Mason, Ohio: Sho Shimabukuro se impuso con claridad a Hugo Dellien en las semifinales del Cincinnati Open y se llevó el partido por 6:3 y 6:1. El japonés firmó una auténtica demostración de poder en la pista dura al aire libre del Lindner Family Tennis Center y dejó al boliviano sin respuesta durante la mayor parte del encuentro.
Shimabukuro domina desde el primer momento
Ya en el primer set, Shimabukuro marcó el ritmo del partido. Ganó el 88 por ciento de sus juegos de servicio y neutralizó con autoridad los intentos de Dellien al resto. Especialmente llamativa fue su solidez con el segundo saque: el japonés se anotó el 75 por ciento de los puntos en esas situaciones, lo que desactivó en gran medida la presión que Dellien intentaba generar con el resto. Con 15 golpes ganadores y tan solo 19 errores no forzados, Shimabukuro fue preciso y eficiente, mientras que su rival acumuló 32 errores no forzados y contribuyó él mismo de forma notable a su derrota.
Dellien, número 1 de Bolivia en el ranking ATP y ganador más recientemente del título Challenger de Santa Cruz de la Sierra en abril de 2026, no encontró su ritmo sobre la rápida superficie dura. Su segundo saque resultó ser su talón de Aquiles: solo logró hacerse con el 23 por ciento de los puntos en ese apartado.
Segundo set: Dellien sin recursos
En el segundo set, Shimabukuro elevó aún más la presión. El japonés, que alcanzó su mejor ranking histórico en el puesto 103 del mundo en mayo de 2026 y desde entonces no ha dejado de progresar hacia la élite, dejó escapar a Dellien hasta el 6:1. El boliviano, que en Roland Garros 2026 había formado junto a su compatriota Juan Carlos Prado Ángelo el primer dúo boliviano en el cuadro principal de un Grand Slam de la historia, no pudo hacer nada. Su porcentaje de conversión de puntos de break fue del 50 por ciento, pero en total generó demasiado pocas ocasiones reales como para darle la vuelta al partido. Con apenas un 39 por ciento de puntos ganados en el global, las estadísticas de Dellien reflejaron a la perfección la superioridad de Shimabukuro.
Valoración y perspectivas
Shimabukuro demostró en este partido, ante todo, solidez mental y consistencia. Resistió la presión con solvencia, convirtió sus puntos de break con un porcentaje del 50 por ciento y ganó el 75 por ciento de sus juegos de servicio en total: un balance que está a la altura de lo que exige una semifinal de ATP Masters 1000. Para Dellien, en cambio, cuyo mejor ranking histórico se sitúa en el puesto 64 del mundo, el camino acabó en el último gran torneo de preparación antes del US Open. Shimabukuro, por su parte, espera con ilusión la final del Cincinnati Open, donde querrá demostrar que su gran nivel de juego tiene continuidad.