Timofey Dmitriyevich Skatov se impuso en las semifinales del Shanghai Masters ante Stefanos Sakellaridis por 6:3, 6:2. El kazajo controló el partido sobre la pista dura durante gran parte del encuentro y accedió a la final del torneo ATP de Shanghái con una actuación de gran concentración.
Skatov toma el mando desde el principio
Skatov arrancó con mucha atención y metió a Stefanos Sakellaridis en largos intercambios desde el primer momento. El griego encontró soluciones puntuales, pero no logró romper de forma sostenida la presión que el kazajo ejercía desde la línea de fondo. Skatov jugó con una dirección clara y aprovechó sus ocasiones con mayor consistencia en cuanto surgían oportunidades en el juego de resto.
El primer set se lo llevó Timofey Dmitriyevich Skatov por 6:3. El factor determinante fue su solidez con el saque. Colocó el 68 por ciento de sus primeros saques dentro y ganó el 74 por ciento de los puntos con el primer servicio. Esto obligó a Sakellaridis a actuar en la mayoría de las ocasiones desde una posición defensiva, sin apenas encontrar el momento para generar él mismo presión.
Dominio claro en el segundo set
Tras el cambio de lado, Skatov siguió siendo el jugador dominante. Stefanos Sakellaridis intentó abrir los intercambios más pronto, pero acumuló más errores no forzados en el intento. Skatov se mantuvo paciente, redujo las distancias desde la línea de fondo y esperó el momento oportuno para cerrar los puntos con un winner.
El segundo set fue también para Skatov, por 6:2. El kazajo ganó el 71 por ciento de los juegos en total y dominó el juego de resto de forma mucho más contundente que su rival. Especialmente con el segundo saque del griego, Skatov encontró sistemáticamente la vía para entrar en el intercambio: se anotó el 57 por ciento de esos puntos de resto.
Las estadísticas confirman la superioridad de Skatov
Los números del partido avalaron el desarrollo tan claro del encuentro. Skatov ganó el 58 por ciento del total de puntos y concedió muy pocas opciones con su saque. En conjunto, ganó el 89 por ciento de sus juegos de servicio, lo que obligó a Sakellaridis a tener que trabajarse prácticamente cada juego desde el resto.
En cuanto a los errores no forzados, Skatov también salió mejor parado. Cometió 16, frente a los 28 de Stefanos Sakellaridis. Aunque el griego firmó cinco aces, Skatov lo contrarrestó con una actuación al saque globalmente controlada. Al kazajo le bastó con un solo ace para mantener sus juegos de servicio prácticamente a salvo.
En la red, Skatov ganó la mitad de sus puntos, lo que reflejó su disposición a no resolver los intercambios exclusivamente desde la línea de fondo. Sakellaridis llegó al 39 por ciento en ese apartado, pero en general encontró demasiado pocas veces el momento adecuado para acercarse a la red.
Un triunfo con peso para ambos jugadores
Para Skatov, la victoria supuso un paso convincente en el desarrollo del torneo. El diestro kazajo de 25 años, que juega con el revés a dos manos, firmó una actuación madura y estructurada. En su etapa junior representó inicialmente a Rusia, antes de pasarse a la federación kazaja en 2018. Hoy es el número tres de Kazajistán y su mejor ranking histórico en el individual ATP se sitúa en el puesto 123.
Sakellaridis, por su parte, tuvo que encajar otra derrota clara, aunque puede mirar atrás con orgullo tras haber alcanzado recientemente su mejor ranking de carrera en el puesto 134. El griego de 1,98 metros de estatura es actualmente el número dos de su país y llegó a Shanghái como cabeza de serie número 20. Frente a Skatov, sin embargo, le faltó constancia durante todo el partido para responder a la presión de forma sostenida.
Así, Timofey Dmitriyevich Skatov selló su pase a la final. La pista dura de Shanghái fue escenario de un duelo en el que el kazajo dominó con su saque, se mantuvo eficaz en el juego de resto y no dejó casi ninguna escapatoria táctica a Stefanos Sakellaridis.