Kühbauer y el LASK prolongan así su exitoso camino conjunto. El entrenador de 55 años ha ampliado por tres temporadas su contrato original, que expiraba en 2026, y seguirá en el club hasta el final de la campaña 2028/29. También continuará todo su cuerpo técnico: los asistentes Manfred Nastl y Maximilian Ritscher, además del entrenador de porteros Philip Großalber, han renovado a largo plazo.
Kühbauer llevó al LASK del fondo de la tabla al doblete
La decisión no sorprende teniendo en cuenta la evolución del equipo desde el regreso de Kühbauer. El técnico de Burgenland asumió el cargo en octubre de 2025 en una situación complicada y, en apenas unos meses, devolvió al LASK a lo más alto del fútbol austríaco. Una remontada extraordinaria terminó con la conquista tanto de la Bundesliga como de la Copa de Austria.
En sus primeros 27 partidos oficiales después de regresar, Kühbauer sumó 19 victorias y seis empates, con solo dos derrotas. Tras la temporada del título, el propio LASK destacó no solo el regreso táctico a una defensa de tres centrales, sino también la gestión humana del entrenador y la enorme cohesión del grupo como factores decisivos del éxito.
El director deportivo Dino Buric interpreta la renovación, sobre todo, como una apuesta por la continuidad: “El doblete fue la recompensa merecida a un trabajo constante, y el inicio de esta temporada demuestra que el equipo ha continuado exactamente donde lo dejó.”
Kühbauer, por su parte, insistió en que los títulos de la pasada campaña no deben convertirse en un motivo para relajarse: “Estamos orgullosos de lo que hemos conseguido juntos, pero no podemos conformarnos. Tenemos que seguir evolucionando constantemente.”
El vigente campeón ha comenzado la nueva temporada con una autoridad notable. En la copa, el LASK goleó 7-0 al SC Kalsdorf, mientras que en Bundesliga llegaron victorias por 3-0 ante el GAK, 2-0 frente al Austria Wien y 4-1 en el derbi de Alta Austria contra el SV Ried. Cuatro partidos oficiales, cuatro triunfos y un balance de 16 goles a favor y solo uno en contra reflejan un inicio prácticamente perfecto.
El Celtic FC también ha empezado de forma impecable
Ahora, sin embargo, el nivel de exigencia aumenta considerablemente. El miércoles a las 21:00, hora centroeuropea, el LASK visitará Celtic Park en la ida del playoff de la Champions League. La vuelta se disputará el martes siguiente en Alta Austria. El ganador accederá a la fase liga de la Champions, mientras que el perdedor continuará al menos en la Europa League.
El Celtic FC también ha comenzado la temporada a gran nivel. El campeón escocés abrió la liga con un triunfo por 1-0 ante el Dundee FC, después goleó 5-1 al Kilmarnock como visitante y el pasado fin de semana alcanzó los cuartos de final de la League Cup con un contundente 4-0 frente al Dundee United. Tres partidos oficiales, tres victorias y un balance de 10-1.
Høgh y Nygren, en gran momento
El LASK deberá prestar especial atención a Kasper Høgh. El nuevo delantero centro, llegado a Glasgow desde Bodø, firmó un hat-trick en la primera mitad del 5-1 frente al Kilmarnock y destacó especialmente por sus movimientos y su instinto dentro del área.
Benjamin Nygren también ha arrancado la temporada en excelente forma. El atacante sueco marcó el gol de la victoria en el 1-0 ante el Dundee FC y volvió a ser decisivo en el 4-0 frente al Dundee United. Su movilidad entre el centro del campo y el ataque lo convierte actualmente en uno de los jugadores más peligrosos del equipo de Martin O’Neill.
A ellos se suma el capitán Callum McGregor, la gran referencia en el centro del campo, además de Cameron Carter-Vickers y Kieran Tierney, dos futbolistas con amplia experiencia internacional en defensa. Otro recién llegado es Mika Baur, incorporado hace apenas unos días desde el SC Paderborn y que debutó en la goleada por 4-0 ante el Dundee United.
Para el LASK, Celtic Park será por tanto el primer gran examen de una temporada que hasta ahora ha sido impecable. Los austríacos viajarán a Glasgow como teóricos favoritos secundarios, pero su excelente momento de forma invita a pensar que pueden competir. La potencia ofensiva de Samuel Adeniran y Moses Usor, unida a la enorme estabilidad colectiva construida por Kühbauer, ofrece argumentos suficientes para intentar conseguir un buen resultado antes del partido de vuelta en Linz.