Lo que comenzó como un partido cómodo para Damir Džumhur terminó siendo una impresionante demostración de fortaleza mental por parte de Arthur Fery. El jugador británico con invitación del torneo derrotó al bosnio en la primera ronda de Wimbledon 2026 por 3:6, 6:2, 6:2, 6:1, un resultado que difícilmente habría sido posible sin un incidente para el recuerdo ocurrido en el segundo set.
Džumhur domina… hasta que todo se da la vuelta
Damir Džumhur, número uno de Bosnia y el primer jugador bajo bandera bosnia en conquistar un título ATP, se mostró en el primer set como dueño y señor de la pista. Controló el ritmo, mantuvo sus errores al mínimo y le robó el saque a Fery en el momento decisivo. El 6:3 fue merecido. Al inicio del segundo set, Džumhur tampoco concedió nada y se llevó los dos primeros juegos sin problemas.
Entonces llegó el momento que cambiaría el partido de raíz. En el tercer juego de servicio del segundo set, Džumhur creyó que su saque había rozado la red —un let, según él—. El juez de silla Greg Allensworth no lo vio así y ordenó continuar el juego. Fery ganó el punto y, finalmente, el break. Džumhur se acercó a la red y exigió a Fery directamente que le mirara a los ojos y reconociera el supuesto roce en la red. Fery lo negó con calma. Lo que siguió fue una protesta airada contra el juez de silla, la llamada al árbitro principal y un arrebato de temperamento que le costó a Džumhur toda la concentración.
Los tapones, una respuesta silenciosa
La reacción de Fery al caos fue tan tranquila como efectiva: el jugador de 23 años, criado en Sèvres, a las afueras de París, y graduado en la Universidad de Stanford, se colocó unos tapones en los oídos con toda la intención. No quería dejarse arrastrar por la situación, y funcionó. Tras el incidente, Fery ganó 17 de los siguientes 20 juegos. Džumhur apenas arañó tres en ese mismo periodo. El favorito sobre la pista se convirtió en un jugador que luchaba contra sí mismo y que había perdido el partido mucho antes de que se jugara la última pelota.
En el tercer set, una hemorragia nasal de Fery interrumpió brevemente el ritmo del juego, un pequeño contratiempo que apenas inquietó al británico. También ese parcial lo resolvió con claridad: 6:2. En el cuarto set, Fery se escapó hasta el 5:0 y cerró el partido con un 6:1. Las estadísticas reflejaron sin lugar a dudas el reparto de fuerzas tras el punto de inflexión: Fery se llevó el 57 por ciento del total de los puntos y apenas dio opciones en su saque con un 81 por ciento de primeras, mientras que Džumhur no consiguió ni un solo ace en todo el partido.
La segunda ronda, siguiente reto
En el apretón de manos en la red, Džumhur continuó con sus reproches verbales, un triste colofón a un partido que él mismo había dejado escapar. Para Arthur Fery, en cambio, es ya su segunda victoria consecutiva en primera ronda de Wimbledon, tras la conseguida en 2025, y una nueva prueba de que el hijo de la extenista profesional Olivia Féry se encuentra cada vez más cómodo sobre hierba. Hace poco alcanzó los cuartos de final en los HSBC Championships del Queen's Club, su primera presencia en cuartos de final de un ATP 500. En la segunda ronda le espera el clasificatorio finlandés Otto Virtanen, un rival capaz de dar una sorpresa: Virtanen ya eliminó previamente al cuarto cabeza de serie Ben Shelton del torneo.