Luis de la Fuente volvió a introducir rotaciones y dejó inicialmente en el banquillo, entre otros, a Rodri, Pedri y Nico Williams. Croacia tampoco salió de inicio con Luka Modrić ni Ante Budimir. Ambos equipos partieron nominalmente de un 4-2-3-1, aunque interpretaron el sistema de forma muy diferente.
Un inicio fulgurante pone a España por delante
España apenas necesitó tiempo para asentarse. El primer ataque largo ya mostró la idea de los locales: circulación paciente, constantes intercambios de posición y una aceleración repentina en cuanto el centro del campo croata perdía su estructura.
El 1-0 nació tras una larga combinación de pases cortos. Álex Baena recibió en el carril interior izquierdo y dejó el balón atrás, mientras Yamal abandonó su posición abierta para atacar el área y definir de primeras al palo largo. Solo tres días después de marcar también en el segundo minuto en Wembley, España volvió a golpear exactamente en el mismo momento del partido.
De la Fuente hizo que su equipo se abriera mucho en fase de posesión. Marc Pubill y Marc Cucurella se proyectaban, mientras Martín Zubimendi daba equilibrio por detrás. Fermín López y Fabián Ruiz aparecían con frecuencia en los carriles interiores. Croacia trató de cerrar el centro con Josip Mišić y Mateo Kovačić, pero cada vez que España superaba ese primer bloque aparecían espacios entre la línea de medios y la defensa.
Croacia aprovecha uno de sus pocos momentos ofensivos
España siguió siendo claramente superior. Baena obligó a Dominik Livaković a intervenir, mientras Pau Cubarsí envió por poco fuera un disparo desde lejos. Croacia apenas conseguía progresar con continuidad y, tras recuperar, buscaba rápidamente a Ivan Perišić por la izquierda o a Dion Beljo como referencia central.
Precisamente esa conexión produjo de forma inesperada el empate en el minuto 28. Perišić dispuso de espacio para colocar un centro preciso y Beljo se adelantó a Dean Huijsen para cabecear el 1-1. Para el exdelantero del Rapid de Viena fue su primer gol con Croacia en apenas su tercer partido internacional.
La respuesta española llegó solo tres minutos después. Tras un córner jugado en corto, Yamal recibió nuevamente el balón y puso un centro con la zurda al área pequeña. Pubill se desmarcó de su defensor y cabeceó el 2-1.
España continuó siendo más peligrosa hasta el descanso. Oyarzabal marcó tras un rechace, aunque estaba en fuera de juego, y poco después Fermín López estrelló en el palo un remate técnicamente muy exigente.
España sigue encontrando espacios tras el descanso
Croacia trató de presionar más arriba la salida española en la segunda mitad, pero el desarrollo del encuentro apenas cambió. España siguió encontrando soluciones a través de Zubimendi y Fabián, mientras los visitantes no conseguían acompañar con suficientes jugadores sus recuperaciones.
De la Fuente dio entrada a Pedri y Mikel Merino en el minuto 57. Solo seis minutos después, Pedri ya había sido decisivo. Recibió entre líneas y filtró un pase preciso hacia la carrera de Yamal. Pubill dejó pasar el balón con inteligencia, Yamal lo recogió y marcó desde un ángulo cerrado por el palo corto para establecer el 3-1.
A partir de ahí, la resistencia croata fue perdiendo fuerza. Slaven Bilić introdujo a Budimir, Mario Pašalić y más tarde también a Modrić, pero las ocasiones claras siguieron siendo escasas. Franjo Ivanović disparó por poco fuera y Modrić probó a Unai Simón desde lejos en los últimos minutos.
Una ofensiva difícil de contener
Yamal volvió a ser el futbolista más destacado en ataque con dos goles y una asistencia. Sus dos remates terminaron en la portería y además generó otras dos ocasiones para sus compañeros. Su excepcional inicio de temporada continúa: en sus últimos ocho partidos entre club y selección ha participado directamente en 18 goles, con once tantos y siete asistencias.
Pero la explicación del triunfo va mucho más allá de su rendimiento individual. España ocupó los espacios ofensivos con mucha movilidad, desordenó constantemente a la defensa croata mediante intercambios de posición y mantuvo prácticamente el mismo nivel después de los cambios.
En el otro lado, Joško Gvardiol acumuló 14 acciones defensivas, más que cualquier otro jugador del partido. Livaković realizó tres paradas, aunque recibió cuatro goles en siete disparos a puerta.
Nico Williams pone el broche final
España siguió manteniendo a Croacia lejos de su área en el tramo final. Rodri sustituyó a Zubimendi y aportó todavía más control en la circulación. El 4-1 llegó en el minuto 89: Merino encontró a Nico Williams, que entró en el área y definió con un disparo raso.
Las cifras generales reflejan con claridad el desarrollo del encuentro. España tuvo un 64 % de posesión, dominó los remates por 16-5 y sumó 38 contactos dentro del área rival por solo 12 de Croacia. Los xG, 1,77 frente a 0,44, también favorecieron claramente a los locales. El 4-1 resultó algo abultado teniendo en cuenta la calidad de las ocasiones, aunque la superioridad española fue evidente.
La campeona del mundo sigue en el buen camino
Para España, el partido confirmó que el equipo puede mantener su identidad incluso con varios cambios en el once. El juego de posición funcionó, los suplentes aportaron calidad inmediata y, al margen del empate momentáneo, la campeona del mundo apenas concedió ocasiones claras. Croacia mostró su peligro al contragolpe en el 1-1, pero durante largos tramos no encontró la manera de liberarse de la presión española.
Ambas selecciones volverán a jugar el sábado. España recibirá a la República Checa, mientras Croacia se enfrentará a Inglaterra en casa. Solo tres días después, croatas y españoles volverán a verse las caras en Split.