En la semifinal del Mundial entre Inglaterra y Argentina en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, el partido se mantuvo sin goles durante buena parte del encuentro, hasta que llegó el minuto 55. Morgan Rogers centró desde la derecha con un largo balón al área y Anthony Gordon lo remató de volea, colando el esférico junto al palo ante la salida de Emiliano Martínez: 1:0 para Inglaterra. Fue un gol que sacudió al estadio y que marcó el devenir del partido, aunque de una manera muy distinta a la que esperaba el conjunto inglés.
El seleccionador inglés Thomas Tuchel reaccionó a la ventaja reorganizando el sistema hacia una mayor cobertura defensiva. Anthony Gordon fue sustituido en el minuto 72. La consecuencia fue que Inglaterra fue replegándose cada vez más, cediendo progresivamente la iniciativa a Argentina: una decisión táctica que resultaría determinante.
Argentina da la vuelta al marcador en el tramo final
El seleccionador argentino Lionel Scaloni respondió con cambios ofensivos. En el minuto 72 entraron Rodrigo de Paul y Montiel, en sustitución de Nahuel Molina; en el 81 llegó el turno de Lautaro Martínez, que reemplazó a Tagliafico. La presión argentina fue en aumento con cada minuto que pasaba. Que esta selección es capaz de marcar tarde no es ninguna novedad: antes de este partido, Argentina ya había anotado nueve goles en el torneo a partir del minuto 75.
En el minuto 85 llegó el empate. Enzo Fernández disparó desde fuera del área tras una variante de saque de esquina corto —un tiro con efecto hacia la izquierda que Jordan Pickford no pudo detener— para establecer el 1:1. Siete minutos después, ya en el tiempo añadido, fue Lionel Messi quien protagonizó la jugada de la noche. Alexis Mac Allister golpeó el poste tras un tiro libre, Messi recogió el rechace y centró con precisión al área. Lautaro Martínez cabeceó al palo izquierdo: 1:2 en el minuto 92. Messi había dado las dos asistencias de la remontada argentina sin necesidad de marcar él mismo.
Análisis y perspectivas
El resultado refleja fielmente lo ocurrido en la segunda mitad. Tras ponerse por delante, Inglaterra se encerró atrás, Argentina incrementó la presión de forma constante y se recompensó con dos goles en apenas siete minutos. Lautaro Martínez demostró una vez más su fortaleza en los momentos decisivos —ya había marcado un gol tardío en la Copa América 2024—.
Argentina se clasifica así para la final del Mundial 2026, un torneo que se disputa por primera vez con 48 selecciones y doce grupos de cuatro equipos, con la eliminatoria arrancando desde los dieciseisavos de final. Con este pase a la final, Argentina tiene la oportunidad de convertirse en la primera nación desde Brasil (1958 y 1962) en defender el título mundial. Inglaterra, por su parte, queda eliminada con un balance de cuatro victorias y un empate en sus últimos cinco partidos, y con el amargo sabor de haber dejado escapar una ventaja en el marcador.