Bien podría haber salido de otra manera. Jannik Sinner, número uno del mundo y vigente campeón de Wimbledon, superó al portugués Nuno Borges en la segunda ronda de Wimbledon 2026 por 7:6 (7:4), 7:6 (7:2) y 6:4, pero detrás de los fríos números se escondía un partido repleto de dramatismo y continuos cambios de rumbo. El propio Sinner reconoció haber tenido poco control sobre el encuentro.
Dos sets, dos tiebreaks: Borges planta cara
Desde el primer momento, los juegos de servicio marcaron el ritmo del partido. Los largos intercambios desde la línea de fondo fueron la excepción y los breaks, una rareza. Sinner sacó a una media de 197 km/h con el primer servicio y ganó el 82 por ciento de esos puntos, registros que confirman su idoneidad para los grandes escenarios del Centre Court. Por su parte, Borges respondió con un 74 por ciento de efectividad en el primer servicio, ganando también el 74 por ciento de esos puntos. Ambos sets tuvieron que resolverse en el tiebreak.
El segundo set fue especialmente dramático. Borges le rompió el servicio a Sinner pronto y llegó a dominar 3:1 y después 5:2. Cuando el portugués, con su saque, dispuso de un punto de set para empatar el partido a 5:4, el empate parecía al alcance de la mano. Sin embargo, Sinner encontró en ese momento decisivo una intensidad superior, salvó el punto de set, le rompió a su vez el servicio de revés a Borges y se adjudicó el tiebreak por 7:2. Los 22 aces y 47 winners dan cuenta de la contundencia con la que Sinner se impuso al final de ambos tiebreaks.
Sinner toma el control en el tercer set
En el tercer set, Sinner salió con determinación. Dos breaks consecutivos al inicio despejaron el marcador, aunque Borges logró recuperar uno de ellos. Sinner no se dejó desestabilizar y cerró el set por 6:4. El Centre Court, que había arropado a Borges durante todo el partido, tributó al portugués de 29 años un cálido aplauso al término del encuentro, prueba de hasta qué punto le había complicado la vida al cabeza de serie número uno.
Un hito histórico y la mirada puesta en adelante
Con esta victoria, Sinner escribe una pequeña página de la historia del tenis: el jugador del Alto Adigio alcanza ahora los 95 triunfos en el cuadro principal de los torneos de Grand Slam, superando así a Nicola Pietrangeli como el italiano con más victorias en esta categoría. Al mismo tiempo, extiende su racha de victorias en el All England Club a nueve partidos consecutivos y alcanza la tercera ronda de Wimbledon por quinta vez seguida. Su próximo rival será el estadounidense Jenson Brooksby.
Sinner aspira a convertirse en el décimo jugador de la Era Open en defender con éxito su título en Wimbledon. El camino continúa, aunque tras este partido todavía debe encontrar mayor solidez en el juego de resto y en el control de los sets. Borges, que había accedido a la segunda ronda con una victoria clara sobre el qualifier estadounidense Tristan Boyer, demostró que sabe rendir en cualquier superficie. Para Sinner fue, en todo caso, un examen superado, aunque más apretado de lo esperado.