Pista central de Kitzbühel, 22 de julio de 2026: Tomás Martín Etcheverry superó con autoridad la ronda de octavos de final de las Generali Open de Kitzbühel. El argentino derrotó al favorito local Jurij Rodionov por 6:2, 7:6 (7:4) y selló así su pase a los cuartos de final del torneo ATP 250 de tierra batida enclavado en los Alpes del Tirol. Un primer set impecable, un segundo set cargado de tensión... y al final, la cabeza fría del hombre de La Plata.
Primer set sin contestación
Etcheverry, que figura en el puesto 31 del ranking ATP al comienzo del torneo, no dejó demasiadas dudas en el set inicial. Con un porcentaje del 74% de primeros saques y un sólido juego de resto —se anotó el 43% de los puntos al resto—, desestabilizó a Rodionov desde muy pronto. El 6:2 con el que cerró el primer parcial fue la consecuencia lógica de una actuación dominante. Rodionov, que había accedido al cuadro como qualifier y llegaba con tres victorias consecutivas —entre ellas ante Joel Schwarzler y Vitaliy Sachko—, no encontró respuesta ante la solidez desde la línea de fondo de Etcheverry.
Segundo set emocionante con decisión en el tiebreak
El segundo set ofreció un escenario bien distinto. Rodionov, el zurdo austriaco de raíces bielorrusas, elevó considerablemente su nivel: mantuvo su servicio con mayor solidez, creó ocasiones y forzó a Etcheverry a un duelo mucho más igualado. El 6:6 al final de los juegos reglamentarios estaba más que justificado. En el tiebreak, sin embargo, fue Etcheverry quien se impuso con claridad por 7:4. Cabe destacar un dato llamativo: en el historial directo entre ambos en tierra batida, Rodionov llegaba a este partido con un balance perfecto de 2:0, con su último triunfo en 2023 en el Challenger de Aix-en-Provence. Pero en el momento decisivo del tiebreak, esta vez se impuso Etcheverry.
Las estadísticas hablan a favor de Etcheverry
Los números de la jornada trazan un retrato inequívoco. Etcheverry se adjudicó el 55% de todos los puntos y ganó el 80% de sus juegos de servicio. Especialmente destacable: cometió únicamente una doble falta en todo el partido, frente a las cuatro de Rodionov. Al resto del segundo saque del rival, Etcheverry fue aplastante con un 56% de puntos ganados. Rodionov salvó el 60% de los puntos de break en contra y ganó el 57% de sus puntos al servicio, cifras insuficientes para poner en serios apuros al argentino.
Valoración y perspectivas
Etcheverry, que en 2026 conquistó su primer título ATP en el Rio Open, está mostrando en Kitzbühel la regularidad propia de un jugador ya instalado en la élite mundial. Los octavos de final ante Rodionov fueron su cuarto enfrentamiento con el austriaco en el circuito profesional, y la primera vez que se salda con una victoria suya en tierra batida. Para Rodionov, que como qualifier había firmado una fase previa muy meritoria, el torneo ha llegado a su fin. Etcheverry, en cambio, entra en los cuartos de final con impulso y un perfil estadístico más que convincente.