No fue un paseo para el campeón defensor. Jannik Sinner tuvo que batallar durante gran parte del partido ante Jan-Lennard Struff en la Pista No. 1, antes de imponerse por 7:5, 7:6, 6:3 y alcanzar así su décima semifinal de Grand Slam. Para Struff, en cambio, llegó el final de un torneo extraordinario: unos primeros cuartos de final de Grand Slam en toda su carrera, conquistados con 36 años, son de por sí un testimonio de una perseverancia fuera de lo común.
Struff marca el tono desde el inicio, Sinner se abre camino
El alemán arrancó el partido con mayor agresividad. Struff, que en su camino a los cuartos de final había derrotado entre otros a Daniil Medvedev en tres sets y acumulado más de 100 aces en el torneo, utilizó su potente saque como arma de presión desde el primer momento. El propio Sinner reconoció después haber tenido dificultades para encontrar su ritmo al comienzo. Aun así, aprovechó el momento decisivo en el primer set: un break para el 6:5 le puso en el buen camino y cerró el set por 7:5.
Las estadísticas avalaron el dominio al saque de Struff: con un porcentaje de primer saque del 50 por ciento no fue del todo constante, pero ganó el 80 por ciento de los puntos con el primer saque. Sinner, por su parte, entró con el 65 por ciento de primeros saques y ganó el 84 por ciento de esos puntos, un rendimiento al saque que apenas dejaba margen de ataque.
El tiebreak como punto de inflexión
La tensión se fue intensificando en el segundo set. Ambos jugadores intercambiaron breaks en los primeros compases y el partido se mantuvo en un fiel equilibrio. Entonces llegó la escena más dramática del día: Struff forzó un punto de set, pero Sinner se salvó con un saque imposible de devolver. En el tiebreak posterior, el italiano mostró su mejor versión: se lo adjudicó por 7:4 y con él el set. Quien aún albergaba dudas encontró aquí su respuesta. Sinner elevó claramente su nivel en el tiebreak, a pesar de haber acumulado 26 errores no forzados a lo largo del partido; Struff, con 38, cometió aún bastantes más.
En el tercer set se deshizo el nudo. Sinner rompió el saque de Struff para el 5:3, confirmó su saque a continuación y cerró el partido con un 6:3. El historial de enfrentamientos directos queda ahora en 4:0 favorable al italiano: Struff nunca ha podido ganarle, tampoco sobre hierba.
Una dimensión histórica y una semifinal con mucho en juego
A pesar de la derrota, Struff se marcha con una historia verdaderamente singular: como el jugador de más edad de la Era Abierta en alcanzar unos cuartos de final de Grand Slam por primera vez en su carrera, ha dejado una huella imborrable en Wimbledon 2026. Los tres partidos a cinco sets que le llevaron hasta aquí son muestra de una fortaleza física y mental que va mucho más allá del resultado.
Sinner, en cambio, ya tiene la vista puesta en lo que viene. Como campeón vigente —en 2025 se convirtió en el primer italiano en ganar Wimbledon— aspira a defender con éxito el título. En semifinales se medirá al ganador del partido entre Novak Djokovic y Felix Auger-Aliassime. Un posible duelo con Djokovic sobre el sagrado césped del All England Club promete otro momento cumbre del torneo, máxime cuando Carlos Alcaraz está ausente por lesión y el camino al título se le presenta a Sinner tan despejado como pocas veces.