Al final, sin embargo, la combinación entre un Mundial decepcionante y un otoño desastroso terminó siendo decisiva. Cuatro derrotas en los primeros cuatro partidos de la Nations League, con un balance de goles de 2-11, acabaron costándole el puesto.
Cuatro derrotas ponen fin a la etapa de Montella
La Federación Turca de Fútbol fue extremadamente breve en su comunicado oficial. Tras una reunión de la directiva, la TFF anunció únicamente que había decidido “no continuar la colaboración con el seleccionador nacional Vincenzo Montella”.
La decisión llevaba varios días tomando forma. Turquía comenzó la Nations League con una derrota por 0-1 ante Francia, posteriormente cayó 1-4 frente a Italia y 0-3 en Bélgica. Después de perder nuevamente contra Italia, esta vez por 3-1 en Bolonia, la posición de Montella era cada vez más difícil de sostener.
Las cuatro derrotas consecutivas representan la peor racha de la selección turca desde 1988. Al mismo tiempo, evitar el descenso de la Liga A parece ahora una tarea extremadamente complicada.
Montella intentó hasta el final ofrecer una lectura más positiva de las actuaciones de su equipo. Después del 3-1 en Italia, sostuvo que Turquía había realizado un buen partido desde el punto de vista táctico y que había competido de tú a tú durante largos tramos. Según el italiano, ese tipo de experiencias debían servir para seguir creciendo a este nivel.
La presión aumentó tras el Mundial
Durante buena parte de su etapa, Montella había gozado de una gran popularidad. En la Eurocopa de 2024 condujo a Turquía hasta los cuartos de final, donde los Países Bajos pusieron fin a su recorrido. Después llegó también la clasificación para el Mundial de 2026, la primera presencia del país en el torneo en 24 años.
Por eso, las expectativas eran especialmente altas durante el verano. Con futbolistas como Arda Güler o Kenan Yıldız, Turquía incluso aparecía en algunos análisis como una posible sorpresa del campeonato.
La realidad fue muy distinta. Las derrotas frente a Australia y Paraguay dejaron a Turquía eliminada en la fase de grupos después de solo dos partidos. El triunfo final por 3-2 ante el anfitrión Estados Unidos ya no podía cambiar la situación.
Montella rechazó de forma tajante la posibilidad de dimitir. Aseguró entonces que seguía teniendo energía y entusiasmo para continuar y que incluso se sentía más fuerte después de aquella experiencia. También salió en defensa de sus jóvenes jugadores ante las fuertes críticas procedentes de Turquía.
La prensa turca ya pedía abiertamente su salida
El ambiente cambió definitivamente después del mal inicio en la Nations League. En los últimos partidos de la selección ya se habían escuchado cánticos de “Montella, fuera”.
Los principales medios turcos también aumentaron la presión. Tras la nueva derrota ante Italia, algunos llegaron a pedir de forma abierta que el técnico cobrase su indemnización y se quedase en Italia.
El entrenador de 52 años no quiso entrar demasiado en esas críticas. Pocos días antes de ser destituido insistió en que no quería conceder demasiada importancia al ruido generado alrededor de su puesto. Bajo su mando, recordó, Turquía había vuelto a un Mundial después de 24 años y también había logrado el ascenso a la máxima categoría de la Nations League.
Su argumento de que el equipo todavía debía aprender a competir regularmente contra las grandes selecciones perdió cada vez más fuerza después de cuatro derrotas consecutivas.
Un balance global que sigue siendo positivo
Pese al mal final, el balance general de Montella sigue siendo respetable. En 40 partidos al frente de la selección, Turquía logró 21 victorias, cinco empates y 14 derrotas, con 66 goles a favor y 57 en contra.
La Eurocopa de 2024, el ascenso a la Liga A de la Nations League y la clasificación para el Mundial siguen siendo los grandes logros de sus tres años en el cargo.
Todavía el año pasado, la federación había ampliado su contrato original hasta la Eurocopa de 2028. La relación termina ahora mucho antes de lo previsto. Según informaciones de medios turcos, el italiano recibirá una indemnización equivalente a cinco meses de salario.
Arda Turan aparece como principal candidato
La federación todavía no ha anunciado a su sucesor, aunque Arda Turan aparece como el nombre más destacado.
El exinternacional turco dirige actualmente al Shakhtar Donetsk y conserva un enorme prestigio en su país. Según distintas informaciones, incluso se estaría estudiando una fórmula en la que Turan pudiera compaginar temporalmente su trabajo en el club con el cargo de seleccionador.
La TFF no dispone de demasiado tiempo para decidir. Turquía cerrará su participación en la Nations League en noviembre con los partidos frente a Bélgica y Francia.
El próximo seleccionador heredará, por tanto, un equipo que sigue teniendo mucho talento individual, pero que necesita recuperar con urgencia la estabilidad después de un Mundial decepcionante y un inicio de otoño completamente fallido.