El Salzburgo vivió una noche para olvidar en defensa y apenas encontró soluciones frente a la calidad individual del conjunto italiano. El Sturm, en cambio, ofreció una resistencia considerable en Inglaterra y logró mantenerse dentro del partido durante muchos minutos. Solo en la recta final el Bournemouth consiguió transformar su superioridad en un resultado contundente.
Salzburgo – Milan: los errores defensivos se pagan muy caros
Después de encadenar 15 partidos oficiales sin conocer la derrota bajo las órdenes de Danny Röhl, el Red Bull Salzburgo sufrió un duro revés frente al Milan. Los italianos no dominaron durante los 90 minutos, pero aprovecharon con una eficacia extraordinaria los numerosos errores de la defensa austriaca.
El conjunto visitante se adelantó al cuarto de hora gracias al joven Alphadjo Cissé, de apenas 19 años. Tras un centro de Omari Hutchinson, el delantero se impuso a Leandro Morgalla y conectó un cabezazo que significó el 0-1.
El primer gol dejó al descubierto uno de los principales problemas del Salzburgo: la falta de coordinación entre los laterales y los centrales. El Milan generó peligro de forma recurrente por las bandas, mientras que los defensores austriacos reaccionaban demasiado tarde en las zonas interiores.
El Milan encuentra espacios a la espalda de la defensa
El Salzburgo intentó imponer su habitual presión alta y recuperar rápidamente el balón para generar peligro. Sin embargo, al equipo de Röhl le costó enormemente transformar esas recuperaciones en ocasiones claras.
El Milan, por el contrario, se mostró mucho más preciso. Las combinaciones entre Adrien Rabiot, Davide Bartesaghi y Hutchinson plantearon constantes dificultades a los defensores locales.
El segundo gol, en el minuto 32, fue un buen ejemplo. Rabiot cambió la orientación del juego hacia Bartesaghi, que encontró a Cissé. El joven atacante definió con la zurda para establecer el 0-2.
El mismo patrón volvió a repetirse inmediatamente después del descanso. Rabiot envió un centro al área y Cissé apareció de nuevo en el lugar indicado para completar su triplete con un cabezazo en el minuto 49.
Los defensores del Salzburgo perdieron duelos individuales decisivos o concedieron demasiado espacio a sus adversarios en varias de las jugadas que acabaron en gol. Frente a un rival de tanta calidad técnica, esa falta de contundencia resultó especialmente perjudicial.
El cuarto tanto también nació de un error evitable. Ardon Jashari recuperó el balón en el minuto 72 y Gonçalo Ramos aprovechó la situación para firmar el 0-4. El Milan ni siquiera necesitó elaborar una posesión larga: la resistencia del Salzburgo ya estaba prácticamente quebrada.
Las estadísticas dejan al descubierto los problemas del Salzburgo
Resulta especialmente llamativo que el Salzburgo tuviera incluso algo más de posesión y realizara 14 remates, apenas uno menos que el Milan.
Sin embargo, la calidad de las ocasiones fue radicalmente distinta. Mientras los austriacos solo lograron dos disparos entre los tres palos, los italianos encontraron portería en diez de sus 15 intentos.
La diferencia resulta todavía más evidente al analizar los goles esperados: el Milan alcanzó un valor de 3,77 xG, frente a los escasos 0,78 del Salzburgo.
Estas cifras demuestran que la derrota no puede explicarse únicamente por una eficacia extraordinaria de los visitantes. El Milan generó ocasiones de gran calidad de manera constante, mientras que el Salzburgo apenas consiguió llegar a posiciones de remate realmente peligrosas, pese a recuperar el balón en varias situaciones prometedoras. Por tanto, los cuatro goles encajaron perfectamente con el volumen y la calidad de las oportunidades italianas.
Las siete ocasiones claras generadas por el Milan reflejan, sobre todo, las enormes dificultades defensivas del conjunto austriaco.
Tras el encuentro, Danny Röhl elogió la valentía y el compromiso de sus jugadores, pero reconoció que el Salzburgo había ofrecido demasiado poco peligro ofensivo. El técnico admitió que la derrota fue merecida, aunque consideró que el marcador resultó algo excesivo.
La expulsión del milanista Filippo Terracciano en el minuto 83 ya no tuvo consecuencias, dada la amplia ventaja de los visitantes.
El Sturm contiene al Bournemouth durante muchos minutos
Muy diferente fue el desarrollo del partido del Sturm Graz. Aunque el equipo de Fabio Ingolitsch también partía como claro inferior frente a un rival de la Premier League, mostró una solidez defensiva mucho mayor durante buena parte del encuentro.
Los visitantes defendieron con las líneas juntas, replegados y tratando de cerrar los espacios en el centro. El Bournemouth disfrutó de una clara superioridad en la posesión y llegó con frecuencia a las inmediaciones del área, pero inicialmente tuvo dificultades para superar el entramado defensivo de los austriacos.
Con el paso de los minutos, los locales comenzaron a encontrar más soluciones por las bandas. El capitán Adam Smith generó especial peligro con sus incorporaciones al ataque.
El primer gol llegó poco antes del descanso. Smith puso un centro al área y Evanilson lo aprovechó con un excelente cabezazo para establecer el 1-0.
El tanto supuso un golpe frustrante para el Sturm, que hasta ese momento había conseguido resistir con bastante solvencia pese a la superioridad futbolística de su adversario.
Heil y Hödl rozan el empate para el Sturm
El conjunto de Graz ofreció su mejor versión después del descanso. Los visitantes jugaron con mayor ambición, lograron superar la presión del Bournemouth con más frecuencia y comenzaron a generar peligro en ataque.
Simon Seidl fue el primero en intentarlo, aunque su remate no encontró portería. Poco después llegó la gran oportunidad de Jürgen Heil para conseguir el empate. Su disparo se estrelló en la madera.
La jugada todavía no había terminado. Jacob Peter Hödl llegó al rechace, pero el guardameta del Bournemouth, Đorđe Petrović, evitó el gol con una magnífica parada de reflejos.
Fue el momento en el que el encuentro pudo cambiar de rumbo. En lugar de llegar el 1-1, el conjunto inglés conservó su mínima ventaja.
El entrenador del Bournemouth, Marco Rose, reaccionó con un triple cambio en el minuto 70, dando entrada, entre otros, a Rayan, Justin Kluivert y Ryan Christie.
La entrada de jugadores frescos no tardó en hacerse notar.
Al Sturm se le acaba la gasolina en la recta final
Después de realizar un enorme esfuerzo para cerrar espacios y buscar sus propias oportunidades ofensivas, el Sturm comenzó a acumular dificultades en los últimos minutos.
El Bournemouth recuperó un mayor dominio del centro del campo y consiguió finalizar sus ataques con más frecuencia.
En el minuto 76, el recién incorporado Rayan marcó el 2-0. El portero del Sturm, Daniil Chudjakow, no estuvo especialmente acertado y no consiguió detener el disparo del brasileño.
El segundo tanto dejó el encuentro prácticamente sentenciado. Los austriacos habían invertido mucha energía y ya no pudieron mantener la intensidad que les había permitido competir durante buena parte del partido.
En el tiempo añadido, Jon Gorenc Stanković cometió un penalti por mano y Álvaro Rodríguez lo transformó para establecer el definitivo 3-0.
El marcador final no refleja toda la resistencia del Sturm
Las estadísticas también favorecen claramente al Bournemouth. El equipo inglés realizó 24 remates, frente a los seis del Sturm. En cuanto a los goles esperados, los locales alcanzaron 2,68 xG, mientras que los visitantes se quedaron en 0,36.
El escaso valor de xG del conjunto de Graz demuestra que apenas consiguió alcanzar posiciones de remate realmente favorables. Ni siquiera la gran ocasión protagonizada por Heil y Hödl cambia sustancialmente esa valoración.
Sin embargo, el 3-0 oculta en parte lo que sucedió sobre el terreno de juego. El Sturm consiguió mantenerse competitivo hasta bien avanzada la segunda mitad y dispuso de una oportunidad real para igualar el marcador.
Por eso, la derrota se explica menos por errores defensivos graves que por el desgaste acumulado frente a un adversario con mayor calidad individual. El Bournemouth pudo introducir más talento y velocidad gracias a sus cambios, mientras que el Sturm disponía de alternativas limitadas debido a sus numerosas bajas.
De hecho, el equipo de la Premier League atravesó fases bastante más complicadas frente al subcampeón austriaco de lo que sugiere el contundente resultado final.
Problemas diferentes, idéntico desenlace
La segunda jornada de la fase liga de la Europa League deja un balance decepcionante para los dos representantes austriacos.
El Salzburgo continúa con tres puntos gracias a su victoria inicial frente al Levski de Sofía. Sin embargo, el encuentro contra el Milan evidenció que su joven defensa todavía necesita adquirir experiencia para competir frente a adversarios de gran calidad. Especialmente preocupantes fueron la cobertura ante los ataques por las bandas y las reacciones del equipo después de perder el balón.
El Sturm, por su parte, se mantiene con un punto tras el empate de la primera jornada contra el Rennes. Al menos, el conjunto de Graz puede extraer una conclusión positiva: ha demostrado que es capaz de competir durante largos periodos frente a un equipo de la Premier League.
No obstante, ambos necesitan generar mucho más peligro en ataque. Después de 180 minutos de fútbol europeo entre los dos equipos esta semana y siete goles encajados, el balance de los representantes austriacos resulta desalentador: ningún gol a favor, ningún punto y varias lecciones que deberán aplicar cuanto antes en sus próximos compromisos.