Zinédine Zidane inició así su etapa como seleccionador francés con tres puntos en su primer partido oficial. El triunfo, sin embargo, estuvo lejos de ser cómodo: Francia dominó claramente la posesión, pero en número de remates y calidad de las ocasiones las diferencias entre ambas selecciones fueron mínimas.
Zidane apuesta por un ataque de lujo y Montella recompone el once
Zidane partió con un 4-3-3 en el que Mbappé ocupó la izquierda, Ousmane Dembélé actuó como referencia central y Michael Olise arrancó desde la derecha. Por detrás jugaron Rayan Cherki, Manu Koné y Adrien Rabiot. Francia afrontó el encuentro con varias ausencias importantes, entre ellas las de William Saliba e Ibrahima Konaté en defensa, mientras que Aurélien Tchouaméni tampoco formó parte de la convocatoria.
Vincenzo Montella, por su parte, tuvo que prescindir especialmente de Hakan Çalhanoğlu, Kenan Yıldız y Orkun Kökçü. Turquía se organizó en un 3-4-2-1, con Arda Güler y Can Uzun por detrás de Barış Alper Yılmaz, mientras Ferdi Kadıoğlu y Oğuz Aydın ocuparon los carriles exteriores.
Un bloque compacto frena a Francia durante muchos minutos
Francia fue la selección que llevó el peso del partido, pero durante muchos minutos tuvo dificultades para encontrar espacios ante el compacto bloque turco. Los jugadores de banda de los locales retrocedían mucho y formaban con frecuencia una línea de cinco en fase defensiva. Por delante, İsmail Yüksek y Salih Özcan cerraban los espacios interiores. Eso obligó a Francia a construir muchas de sus acciones por fuera, sin encontrar con facilidad posiciones claras de remate.
Turquía, aun así, mantuvo cierto peligro tras cada recuperación. Aydın y Yılmaz generaron pronto una transición prometedora y más adelante Kadıoğlu cabeceó desde una buena posición, aunque demasiado centrado y sin excesivos problemas para Mike Maignan.
Francia solo comenzó a aumentar realmente el peligro en los últimos minutos de la primera parte. Merih Demiral bloqueó un disparo de Cherki tras una combinación con Dembélé y, poco después, Olise obligó a Çakır a realizar una gran intervención con un remate bien colocado. El 0-0 al descanso reflejaba bien lo ocurrido: Francia tenía más control, pero no había logrado marcar diferencias importantes en cuanto a ocasiones.
Mbappé castiga un error en la salida y poco después pide el cambio
Turquía salió mejor tras el descanso. En un córner ejecutado por Güler, Yüksek encontró espacio para cabecear con libertad, pero Maignan reaccionó de manera excelente y desvió el balón por encima del larguero.
Solo unos minutos más tarde llegó el 0-1. Francia presionó con intensidad la salida de balón turca y provocó una pérdida muy cerca del área rival. Olise reaccionó con rapidez y encontró a Mbappé en el sector izquierdo del área. El capitán definió con un disparo raso en el minuto 54 para adelantar a los visitantes.
El gol no resultó injusto teniendo en cuenta el conjunto del partido, aunque llegó precisamente en un tramo en el que Turquía había empezado a generar más peligro. Ambas selecciones terminaron con doce remates. Los valores de xG, 1,21 para Francia y 1,14 para Turquía, también muestran que el resultado ajustado reflejó mucho mejor el equilibrio real del encuentro que el 65 % de posesión francesa.
La jugada dejó además una preocupación inmediata para Francia. Mbappé pareció hacerse daño en la rodilla izquierda durante el remate, recibió atención médica y fue sustituido por Désiré Doué en el minuto 59. Al término del encuentro todavía no existía un diagnóstico preciso, aunque al menos el delantero pudo abandonar el terreno de juego por su propio pie.
Maignan sostiene la ventaja cuando aumenta la presión
Tras encajar el gol, Turquía adelantó líneas y asumió más riesgos. Güler comenzó así a recibir con mayor frecuencia en posiciones avanzadas y se convirtió en la principal fuente de creatividad del equipo. Terminó con tres remates, generó otras tres ocasiones y acumuló 88 intervenciones con el balón, más que cualquier otro jugador turco. Maignan evitó el empate en uno de sus intentos más peligrosos junto al primer palo.
El planteamiento más ofensivo de Turquía también dejó espacios para Francia. Doué obligó a Çakır a intervenir desde fuera del área, mientras Jules Koundé se incorporó al ataque y terminó golpeando la madera. Olise siguió siendo especialmente importante para los visitantes: además de asistir a Mbappé en el 0-1, ya había protagonizado uno de los remates más peligrosos antes del descanso y encontró repetidamente espacios entre el centro del campo y la defensa turca.
Maignan fue una garantía bajo palos para Francia. Sus intervenciones ante Yüksek y Güler evitaron primero una posible ventaja turca y después el empate. Can Uzun, en cambio, tuvo una participación mucho más discreta y fue sustituido en el minuto 76.
La mano de Çakır apaga las últimas opciones
Turquía consiguió mantenerse con vida hasta los últimos minutos, pero una acción de su guardameta complicó definitivamente cualquier intento de remontada. Bradley Barcola recibió un balón largo a la espalda de una defensa turca muy adelantada. Çakır salió lejos de su portería y detuvo el balón con la mano fuera del área.
Tras la revisión del VAR, el árbitro Felix Zwayer mostró la tarjeta roja en el minuto 87. Altay Bayındır entró por Yılmaz para ocupar la portería. Francia no logró aprovechar la superioridad numérica para ampliar la ventaja, pero para Turquía resultó mucho más difícil organizar un último asedio con un jugador menos.
El marcador refleja la igualdad antes de Bélgica e Italia
Zidane inicia su etapa con una victoria, aunque el encuentro dejó también varios aspectos por corregir. Francia dominó el balón durante largos tramos y su presión alta fue decisiva en la jugada del gol, pero le costó demasiado encontrar soluciones claras contra el orden defensivo de Turquía. Los locales compensaron bien sus importantes ausencias y mantuvieron el peligro pese a contar únicamente con un 35 % de posesión. Incluso el 23-19 en toques dentro del área rival favorable a Francia confirma que la diferencia real entre ambos equipos fue reducida.
Las dos selecciones volverán a jugar el lunes. Francia viajará a Bruselas para enfrentarse a una Bélgica que también comenzó con victoria, mientras Turquía recibirá a Italia con la necesidad de sumar sus primeros puntos después de la derrota inicial.