Ante 26.000 espectadores y con el Ruhrstadion lleno, Hertha tuvo el mejor estreno en la nueva campaña de la segunda categoría alemana. El conjunto de Berlín se impuso el viernes por la noche al VfL Bochum por 1-0. Aunque los locales registraron una ligera ventaja en la mayoría de los datos ofensivos, Hertha aprovechó el momento decisivo del encuentro y se llevó los tres puntos.
Un inicio trabado y con pocas ocasiones
Ambos equipos afrontaron el comienzo de la temporada después de importantes cambios en sus plantillas durante el verano. Uwe Rösler, entrenador del Bochum, incluyó de inicio a varios de los nuevos fichajes, mientras que Hertha también presentó un equipo muy renovado después de la salida de numerosos titulares. Una de las decisiones más llamativas fue la presencia desde el inicio del centrocampista Soufian Gouram, de 20 años.
El encuentro comenzó de manera bastante trabada, con pocas acciones de calidad en los últimos metros. Además, en el minuto 21 el árbitro Wolfgang Haslberger tuvo que detener el partido durante unos seis minutos porque una pancarta situada en el sector visitante de Hertha bloqueaba una salida de emergencia.
Después de la interrupción, el ritmo aumentó. En el minuto 30, Berkan Taz envió un centro para Philipp Hofmann, pero su remate de cabeza no supuso grandes problemas para el portero del Hertha, Marius Gersbeck.
Gouram asiste y Grönning decide el partido
Hertha encontró el gol en el minuto 39. Gouram detectó el espacio a la espalda de la defensa del Bochum y filtró un pase preciso para Grönning, que se desmarcó en el momento justo y superó con un toque por alto la salida de Timo Horn para firmar el 0-1.
Poco antes del descanso, Bochum tuvo una buena oportunidad para empatar. Maximilian Wittek puso un centro al área y Taz logró rematar desde una posición favorable, aunque su cabezazo se marchó fuera.
Que precisamente Gouram y Grönning protagonizaran la acción decisiva seguramente habrá dejado especialmente satisfecho a Stefan Leitl. Ante la profunda renovación de la plantilla, el entrenador del Hertha había apostado por dar responsabilidad a jugadores jóvenes y a otros que hasta ahora habían tenido un papel menos protagonista. Futbolistas importantes como Fabian Reese, Tjark Ernst, Michaël Cuisance y Dawid Kownacki abandonaron el club durante el verano.
Bochum aumenta la presión tras el descanso
Rösler reaccionó en el descanso con un doble cambio. Mats Pannewig y Karol Mets sustituyeron a Jean-Manuel Mbom y Yiğit Karademir. A partir de ese momento, Bochum fue ganando presencia y consiguió instalarse con mayor frecuencia en campo contrario.
Sin embargo, la superioridad estadística de los locales fue bastante ajustada. Bochum terminó con un 56% de posesión y 13 remates, frente al 44% y los once disparos del Hertha. También estuvo ligeramente por delante en goles esperados, con 0,98 frente a 0,71. Por tanto, tampoco hubo una diferencia considerable en la calidad de las ocasiones generadas. De hecho, solo tres de los remates del Bochum fueron a portería.
El mejor tramo del conjunto local llegó alrededor de la hora de juego. Niklas Kolbe desvió por encima del larguero un cabezazo de Hofmann y, poco después, el central del Hertha bloqueó un disparo de Taz. Gerrit Holtmann y Wittek también dispusieron posteriormente de opciones para el Bochum.
Hertha se hace fuerte en defensa
Fue precisamente durante esa fase cuando quedó más clara la principal virtud del equipo visitante. Hertha retrasó sus líneas, cerró los espacios por dentro y defendió su área con mucha disciplina. Leitl explicó después del encuentro que el objetivo había sido “sobrecargar el centro”, una idea que funcionó especialmente bien cuando su equipo no tenía la pelota.
Gersbeck resumió después la actuación del equipo: “Defendimos de manera increíble”. Al mismo tiempo, el guardameta reconoció que Hertha no había sido el mejor equipo desde el punto de vista futbolístico.
Bochum insistió durante buena parte del encuentro, pero encontró pocas soluciones ante el bloque bajo de los berlineses. Hofmann estuvo constantemente involucrado como referencia ofensiva y disputó 24 duelos, aunque al conjunto local le faltó precisión, especialmente en las segundas jugadas y en el último pase. Rösler lamentó tras el encuentro que su equipo no pudiera aprovechar su ligera superioridad y el buen tramo de la segunda parte para conseguir al menos el empate.
Para Hertha, el 1-0 supone un inicio de temporada positivo después de los numerosos cambios realizados durante el verano. Todavía no fue una actuación brillante desde el punto de vista futbolístico, pero sí una demostración de que el equipo de Leitl puede competir con orden, disciplina y eficacia incluso sin varios de los jugadores más importantes de la pasada campaña. Bochum, por su parte, mostró algunos aspectos prometedores, aunque después de una nueva renovación de la plantilla todavía necesita mejorar su capacidad para generar peligro en los últimos metros.