El Sturm presentó el lunes a Valmir Matoshi como su gran objetivo para reforzar el centro del campo. El jugador de 23 años llega procedente del FC Thun y, según comunicó el club, ha firmado un contrato de larga duración. Medios suizos habían informado recientemente de una operación cercana al millón de euros y de un vínculo por cuatro temporadas.
Matoshi aterriza en Graz con mucha confianza. El centrocampista nacido en Thun formó parte del equipo que la pasada temporada se proclamó campeón de Suiza de manera sensacional justo después de ascender. Marcó seis goles y repartió cuatro asistencias en 34 partidos de liga. En total, el canterano deja el club de su ciudad tras 121 encuentros oficiales, 18 goles y diez asistencias. Después de representar a Suiza en categorías inferiores, Matoshi decidió recientemente jugar con Kosovo y debutó con la selección absoluta en primavera.
Trabajo, intensidad y verticalidad
Su perfil resulta especialmente interesante. Matoshi no es un pivote clásico cuya función se limite a proteger a la defensa. El diestro de 184cm actuó en el Thun tanto por dentro como en posiciones más adelantadas, además de ocupar los pasillos interiores e incluso las bandas. Busca con frecuencia jugar hacia delante, llega a posiciones de remate y combina su dinamismo ofensivo con una gran capacidad de trabajo.
El director deportivo Michael Parensen lo definió como la “solución absolutamente prioritaria” del Sturm y destacó especialmente su enorme despliegue físico, su intensidad sin balón y su capacidad para jugar “de manera directa y vertical” cuando tiene la posesión. El propio futbolista subrayó el creciente prestigio europeo del Sturm y la nueva participación en la Europa League: “Me identifico completamente con este reto”.
Tras la salida de Ryan Fosso rumbo al Standard de Lieja, el Sturm necesitaba más calidad y dinamismo en el centro del campo. Matoshi puede desempeñar varios papeles y ofrece a Fabio Ingolitsch más alternativas para modificar la estructura de la medular incluso durante los partidos.
La etapa de Malone termina después de solo un año
En el capítulo de salidas, la aventura de Maurice Malone en Graz ya ha terminado. El jugador de 26 años se marcha al Minnesota United y ha firmado un contrato hasta el final de la temporada 2029/30, con opción a un año adicional.
Visto con perspectiva, su fichaje por el Sturm fue un claro desencuentro. El club austríaco había pagado alrededor de dos millones de euros por él al FK Austria Wien en septiembre de 2025. Su trayectoria, sin embargo, ofrecía argumentos para esperar mucho más: formado en el FC Augsburg, acumuló experiencia mediante cesiones al Wehen Wiesbaden, Heidenheim y WAC. Tras una temporada poco exitosa en el FC Basel, volvió a rendir a buen nivel en Austria, donde firmó 16 goles en 48 partidos oficiales.
En Graz nunca consiguió acercarse a esos números. Cuatro goles y tres asistencias en alrededor de 40 encuentros fueron insuficientes teniendo en cuenta la inversión y las expectativas. Esta temporada había quedado totalmente fuera de los planes de Ingolitsch y recientemente incluso había jugado con el Sturm II en la segunda categoría austríaca. Parensen calificó ahora la operación como una “excelente solución para todas las partes”.
En Minnesota, Malone volverá a coincidir con su excompañero en Austria Dominik Fitz. El vienés tampoco ha conseguido consolidarse en la MLS hasta el momento y desempeña un papel secundario en los Loons.
Wlodarczyk también podría salir
Otro jugador cuyo futuro sigue abierto es Szymon Wlodarczyk. El medio polaco “Meczyki.pl” informó recientemente de que el Sturm había ofrecido al delantero de 23 años a varios clubes de la Ekstraklasa. Korona Kielce y Widzew Łódź fueron mencionados de forma concreta, y el club de Graz pediría algo más de un millón de euros.
Wlodarczyk llegó en 2023 desde el Górnik Zabrze por más de dos millones de euros y tuvo un inicio espectacular, con siete goles en sus primeros ocho partidos oficiales. Sin embargo, su rendimiento cayó rápidamente. Ni su cesión al Salernitana ni la posterior etapa en el Excelsior Rotterdam produjeron la evolución esperada.
Este verano recibió una nueva oportunidad porque Ingolitsch quería evaluarlo personalmente y el Sturm no tenía demasiadas alternativas disponibles en ataque. Ya suma dos goles oficiales esta temporada, pero a largo plazo siguen pesando su falta de eficacia y su escasa versatilidad. Una venta, además, abriría espacio para incorporar otro futbolista ofensivo.
La ausencia de Kiteishvili sigue pesando mucho
Los problemas del Sturm, en cualquier caso, no se limitan a las entradas y salidas. Leon Grgić continúa trabajando para regresar después de la rotura del ligamento cruzado sufrida en diciembre. Su recuperación avanza según lo previsto y el retorno se acerca, aunque todavía no existe una fecha concreta. Amady Camara, por su parte, está de baja desde mediados de julio por una lesión muscular y sigue sin estar disponible. El maliense, cedido al Nantes la pasada temporada, continúa además siendo candidato a salir.
Todavía más importante resulta la ausencia de Otar Kiteishvili. El georgiano arrastra una persistente lesión en el gemelo y recientemente sufrió un contratiempo durante el proceso de readaptación. Ingolitsch no ha podido ofrecer, por tanto, una fecha para su regreso. Su importancia es enorme: sin el talentoso mediapunta, al Sturm le faltan creatividad entre líneas, capacidad para superar la presión rival y esa calidad individual necesaria para decidir partidos cerrados. Sin Kiteishvili, el equipo de Graz parece por momentos estar un escalón por debajo de su verdadero nivel.
No resulta extraño teniendo en cuenta sus números. La pasada temporada, el georgiano marcó 19 goles y repartió cinco asistencias en 41 partidos oficiales y, en una etapa en la que los delanteros del Sturm no encontraron continuidad de cara a puerta, terminó incluso como máximo goleador del equipo.
¿Habrá más movimientos antes del cierre?
A nivel económico, el Sturm todavía debería disponer de cierto margen. Solo la venta de Jeyland Mitchell al Racing Strasbourg habría dejado alrededor de ocho millones de euros. La salida de Malone también aliviará en cierta medida la masa salarial, aunque el crecimiento de la plantilla y las ambiciones europeas del club mantienen elevados los costes salariales generales.
El mercado de fichajes en Austria cierra el jueves 3 de septiembre a las 17:00. El Sturm dispone, por tanto, de diez días más para realizar ajustes puntuales. Especialmente en ataque todavía podría haber movimientos, sobre todo si aparece finalmente un comprador adecuado para Wlodarczyk.