La crono de Jerez no cambió el guion de la carrera, sino que reforzó el liderato de Enric Mas. Felix Gall cedió la segunda plaza a Primož Roglič, aunque para el austríaco sigue todo abierto antes de las dos últimas jornadas de montaña: el segundo puesto está a su alcance, pero también puede caerse del podio.
A Roglič le faltó tiempo donde más lo necesitaba
Los 32,1 kilómetros entre El Puerto de Santa María y Jerez de la Frontera se presentaban como la última gran oportunidad de Roglič. El cuatro veces ganador de la Vuelta fue cuarto en la etapa y le sacó 33 segundos a Mas: muy poco. En el segundo punto de control el esloveno llevaba 36 segundos de ventaja, pero Mas aguantó el ritmo en el tramo final y entró en duodécima posición.
El triunfo de etapa fue para Stefan Küng. El suizo completó el recorrido llano en 35:22, a una media de 54,4 km/h. Callum Thornley quedó a unos tres segundos y João Almeida fue tercero.
Gall pierde el segundo puesto, pero sigue en la pelea por el podio
Felix Gall pagó en Jerez el peaje que se esperaba. El líder del Decathlon CMA CGM perdió 1:28 con Roglič y tuvo que ceder la segunda plaza de la general. Aun así, fue 26º en la etapa y sólo dos segundos más lento que Richard Carapaz, un resultado sólido en comparación con lo que se preveía. El propio Gall explicó después que había hecho una crono sin errores y que incluso contaba con perder más tiempo frente a Roglič.
La general queda así: Mas lidera por delante de Roglič (+1:37) y Gall (+3:01). Carapaz es cuarto a 5:17 y Oscar Onley quinto a 6:03. Gall dispone por tanto de más de dos minutos de colchón sobre los de atrás, mientras que le faltan 1:24 para recuperar el segundo puesto.
Peñas Blancas y el Collado del Alguacil marcarán el desenlace
Hoy llega la etapa más larga de esta Vuelta: 210,8 kilómetros de Vélez-Málaga a Peñas Blancas. Tras un inicio llano por la costa aparecen dos puertos puntuables en la parte central, antes de bajar de nuevo a Estepona y subir desde el nivel del mar hasta los 1.270 metros. La ascensión final mide 18,8 kilómetros al 6,5 por ciento de media.
El sábado será bastante más duro. La vigésima etapa acumula más de 5.000 metros de desnivel en 187 kilómetros, pasa dos veces por el Puerto de El Purche y termina en el Collado del Alguacil. Es la única subida de toda la ronda catalogada como categoría especial: 8,3 kilómetros al 9,8 por ciento por una carretera estrecha y revirada que llega a rozar el 20 por ciento en sus rampas más exigentes. Nunca se ha subido en una gran vuelta, de modo que nadie en el pelotón sabe a qué se enfrenta.
A Roglič sólo le queda, pues, la alta montaña para atacar a Mas. Y ahí el español ha sido hasta ahora el más fuerte de la carrera: ganó tiempo a sus rivales en el Alto de Aitana, en Calar Alto y en la Sierra de la Pandera.
Gall puede hacer historia para el ciclismo austríaco
Gall sería el primer austríaco que sube al podio de la Vuelta. En mayo fue segundo en el Giro de Italia por detrás de Jonas Vingegaard, con lo que se convirtió en apenas el segundo austríaco que pisa el podio de una gran vuelta: el primero fue Adolf Christian, tercero en el Tour de Francia de 1957. Dos podios de grandes vueltas en una misma temporada es algo que ningún austríaco había logrado hasta ahora.