El Barcelona tuvo mucha más posesión durante buena parte del encuentro y fue especialmente superior tras el descanso. Sin embargo, al equipo de Hansi Flick le faltó claridad en los últimos metros y cometió demasiados errores en el pase. El Madrid aprovechó esas pérdidas para lanzar contragolpes peligrosos y provocar la primera derrota liguera de los azulgranas esta temporada.
El Barça llega con bajas importantes y el Madrid apuesta por las transiciones
Flick tuvo que afrontar el encuentro sin varios futbolistas. En defensa faltaban Jules Koundé y Eric García, mientras que Dani Olmo también era baja por lesión. Xavi Espart comenzó como lateral derecho, con Pau Cubarsí y Gerard Martín en el centro de la zaga. Lamine Yamal, Fermín López, Anthony Gordon y Raphinha formaron el frente ofensivo.
José Mourinho tampoco pudo contar con todos sus efectivos. Thibaut Courtois causó baja a última hora por una gripe, por lo que Andriy Lunin ocupó la portería. Vinícius Júnior estaba sancionado y Yan Diomande asumió su posición en la banda izquierda, con Mbappé como referencia en ataque.
El Barcelona buscó abrir espacios mediante posesiones largas y las constantes incorporaciones de sus laterales. El Madrid prefirió defender con las líneas más juntas y atacar rápidamente los espacios a la espalda de la defensa adelantada azulgrana.
El Barça domina el inicio, pero el Madrid crece con los minutos
Los locales llevaron la iniciativa durante los primeros veinte minutos. Pedri y Rodri marcaron el ritmo de la circulación en el centro del campo, mientras el Barça trataba de llegar al área mediante combinaciones por las bandas. El Madrid empezó con algunas dudas, tuvo dificultades para superar la presión y apenas logró encadenar posesiones largas.
Sin embargo, al conjunto azulgrana le faltaba decisión en los últimos metros. En lugar de finalizar las jugadas, sus atacantes buscaban con demasiada frecuencia un pase adicional o insistían en un nuevo regate. Eso permitió al Madrid reorganizar su defensa y asentarse progresivamente en el partido.
Los visitantes comenzaron a generar peligro con transiciones rápidas. Diomande aprovechó especialmente los espacios por la izquierda, mientras que los desmarques de Mbappé a la espalda de los centrales obligaron a la defensa del Barcelona a mantenerse constantemente alerta.
Alrededor de la media hora, Flick se vio obligado a realizar su primer cambio. Espart sufrió una lesión y no pudo continuar, por lo que Alejandro Balde entró en su lugar. El Barça seguía teniendo más balón, pero el Madrid encontraba cada vez más soluciones para superar la primera línea de presión y construir ataques peligrosos.
Mbappé aprovecha un contragolpe para adelantar al Madrid
El 0-1 llegó en el minuto 41. Diomande arrancó con velocidad por la izquierda y envió el balón al área. Gerard Martín intentó despejar, pero golpeó a Mbappé, que había elegido muy bien su desmarque. El balón rebotó en el cuerpo del francés y terminó dentro de la portería.
El gol tuvo un componente de fortuna en su definición, aunque nació de un contragolpe bien ejecutado. El Madrid había encontrado espacio a la espalda del sector derecho de la defensa azulgrana y el despeje fallido de Martín acabó castigando a los locales.
El Barcelona intentó reaccionar antes del descanso, pero siguió impreciso en el último tercio. El Madrid se marchó al vestuario con una ventaja mínima.
Raphinha devuelve al Barcelona al partido
Tras la reanudación, el Barça intensificó su dominio. Los locales adelantaron todavía más sus líneas y comenzaron a encontrar posiciones de remate más favorables, obligando al Madrid a defender durante largos períodos cerca de su propia área.
Los blancos, no obstante, siguieron amenazando al contragolpe. Bellingham y Mbappé protagonizaron una llegada prometedora, aunque no consiguieron resolverla con acierto.
El empate llegó en el minuto 61. Después de un saque de esquina en corto, Pedri recibió el balón junto al vértice derecho del área. El centrocampista esperó el momento adecuado y filtró un pase entre los defensores hacia Raphinha.
El brasileño remató desde corta distancia y envió el balón entre las piernas de Bellingham. Lunin llegó a tocarlo, pero no pudo evitar el 1-1.
El Barcelona mantuvo la presión después del empate. Gerard Martín estuvo cerca de marcar con un cabezazo tras un córner, pero Lunin respondió con una gran parada que impidió la remontada azulgrana.
Bellingham fabrica el gol decisivo de Mbappé
Pese a su superioridad territorial, el Barcelona seguía encontrando pocos espacios ante la defensa compacta del Madrid. Lamine Yamal tuvo una actuación discreta en la banda derecha. El joven extremo buscó repetidamente el uno contra uno, pero apenas consiguió generar remates peligrosos o dar pases decisivos.
Pedri tampoco mostró su precisión habitual durante todo el encuentro, pese a su excelente asistencia en el empate. Varias pérdidas en la circulación permitieron al Madrid lanzar contragolpes con espacios por delante.
Uno de ellos decidió el Clásico en el minuto 87. Bellingham resolvió con una acción de gran calidad técnica una situación complicada ante varios rivales en el centro del campo y encontró a Eduardo Camavinga con un pase en profundidad.
El francés, que había entrado desde el banquillo, aceleró por la izquierda, superó a Cubarsí en carrera y se llevó el balón por delante del defensa dentro del área. Después cedió al centro para Mbappé, que solo tuvo que empujar el balón a puerta vacía.
El Barcelona volcó sus últimos esfuerzos en ataque, pero ya no consiguió evitar la derrota.
La posesión del Barça no se traduce en victoria
El Barcelona terminó con un 62 % de posesión, una ventaja de 17-9 en disparos y 644 pases frente a los 385 del Madrid. Los azulgranas también remataron seis veces entre los tres palos, por las cinco de los visitantes. Sin embargo, no lograron aprovechar su mayor volumen ofensivo.
El Madrid marcó sus dos goles tras ataques rápidos y castigó los espacios que dejaba la defensa adelantada del Barça. Mbappé destacó por sus desmarques y su doblete, mientras que Bellingham fue fundamental para conectar el centro del campo con la delantera. Lunin también contribuyó al triunfo con varias intervenciones importantes.
El principal problema del Barcelona estuvo en ataque. Sus largas posesiones rara vez terminaron en ocasiones verdaderamente claras. Yamal no encontró soluciones ante la defensa madridista, mientras que Raphinha fue el jugador azulgrana más incisivo gracias a su gol y a varias acciones de peligro.
El Real Madrid se coloca a tres puntos del líder
El Barcelona conserva el liderato con 27 puntos después de diez jornadas, pero encadena ya dos derrotas consecutivas entre todas las competiciones tras su reciente tropiezo europeo. La falta de contundencia en ataque es uno de los principales aspectos que deberá corregir Flick.
El Real Madrid alcanza los 24 puntos y se sitúa a solo tres de su eterno rival. El equipo de Mourinho demostró que puede generar peligro sin necesidad de dominar la posesión. Su solidez defensiva y la velocidad de sus contragolpes fueron suficientes para decidir un Clásico en el que el Barça llevó la iniciativa durante buena parte del encuentro.