Después del ajustado 2-1 a domicilio frente al Espanyol, el equipo de José Mourinho ofreció una actuación mucho más convincente en su primer partido de la temporada en el Santiago Bernabéu. El Madrid suma así seis puntos de seis posibles y ha arrancado con buen pie el nuevo campeonato. Para Mourinho, además, fue su primer encuentro como técnico madridista en el Bernabéu en más de 13 años.
Mbappé encarrila la victoria
Al Real Madrid le costó inicialmente hacerse con el control del partido. La Real Sociedad defendió con orden y generó dificultades a los locales, especialmente a la hora de ejecutar la presión.
Aun así, los blancos se adelantaron cinco minutos antes del descanso. Federico Valverde encontró a Mbappé, que se abrió espacio dentro del área y definió con calidad para firmar el 1-0.
La ventaja duró poco. Luka Sučić, exjugador del Red Bull Salzburgo, empató en el minuto 44 y el partido llegó al descanso con 1-1. Mourinho corrigió varios detalles tácticos durante el intermedio y el Madrid mostró una versión mucho más agresiva tras la reanudación.
En el minuto 60, Mbappé combinó con Bellingham para superar la defensa visitante y volver a poner a los blancos por delante. Solo ocho minutos después llegó el 3-1: Bellingham recuperó el balón y asistió a Vinícius Júnior, que dejó el encuentro prácticamente sentenciado.
Mbappé cerró la goleada en el minuto 80. Vinícius le sirvió el balón y el francés culminó la acción para completar su hat-trick. Brahim Díaz llegó a marcar un quinto tanto en los últimos minutos, pero fue anulado por fuera de juego en el inicio de la jugada.
Solo un 51 % de posesión, pero una enorme superioridad en las ocasiones
Las estadísticas reflejan con claridad la diferencia entre ambos equipos. El Real Madrid tuvo únicamente un 51 % de posesión, prácticamente lo mismo que la Real Sociedad, pero la distancia en cantidad y calidad de ocasiones fue considerable.
Los blancos realizaron 20 remates, 11 de ellos entre los tres palos. La Real Sociedad terminó con 10 disparos y solo tres obligaron a intervenir a Thibaut Courtois. La diferencia fue todavía mayor en los goles esperados: 3,14 xG para el Madrid frente a apenas 0,57 de los visitantes. Álex Remiro realizó siete paradas y evitó que el marcador fuera aún más amplio.
Mourinho volvió a apostar por un 4-2-3-1. Bernardo Silva actuó junto a Valverde en el centro del campo y bajó con frecuencia para participar en la salida de balón. Denzel Dumfries aportó amplitud por la derecha, mientras que Arda Güler buscó constantemente posiciones interiores. Desde esas zonas, el Madrid pudo acelerar tras las recuperaciones y aprovechar la velocidad de Mbappé y Vinícius.
Antes del descanso, el conjunto blanco tuvo dificultades para ejecutar correctamente los mecanismos de presión. Mourinho introdujo ajustes en el intermedio y el equipo controló mucho mejor el encuentro durante la segunda mitad.
Mbappé asume todo el protagonismo
El gran nombre del partido fue, sin discusión, Mbappé. El delantero de 27 años no había marcado en el 2-1 frente al Espanyol, pero se mostró mucho más efectivo en su primer encuentro como local de la temporada.
También llamó la atención su posicionamiento. En lugar de bajar constantemente al centro del campo para entrar en contacto con el balón, Mbappé ocupó con mayor frecuencia las zonas centrales de peligro y fijó a los centrales como un delantero centro más clásico. Al mismo tiempo, mantuvo la movilidad necesaria para asociarse con rapidez con Bellingham y Vinícius.
Mourinho se mostró muy satisfecho tras el encuentro y calificó a Mbappé de “absolutamente increíble”. El técnico portugués destacó especialmente la ambición del francés por hacer historia con el Real Madrid y también valoró la serenidad de todo el equipo para encontrar soluciones después de una primera parte complicada.
Con dos victorias en sus dos primeros partidos de Liga, el balance inicial del Real Madrid es claramente positivo. Sobre todo, la segunda mitad ante la Real Sociedad dejó una muestra del enorme potencial ofensivo que puede alcanzar el nuevo equipo de Mourinho.