Richard Carapaz escribió un capítulo épico en el arranque de la trilogía alpina del Tour de Francia: el ecuatoriano, de 33 años, atacó a cuatro kilómetros de meta, se descolgó del grupo de fugados y cruzó la línea en solitario con 45 segundos de ventaja en Orcières-Merlette, exhausto, eufórico y con los brazos en alto. Para el campeón olímpico de Tokio, esta fue ya su segunda victoria de etapa en el Tour, tras la conseguida en 2024 en Superdévoluy, a menos de 50 km en línea recta.
Mauro Schmid (Jayco AlUla) repitió segundo puesto, como la jornada anterior, mientras que el estadounidense Matteo Jorgenson (Visma – Lease a Bike) cerró el podio.
Sin embargo, era evidente que el equipo UAE Emirates-XRG del superestrella Tadej Pogačar tenía problemas de salud: Tim Wellens acusó síntomas de infección, Brandon McNulty abandonó y Adam Yates ya había llegado con molestias estomacales el miércoles. Vermeersch y Wellens se dejaron caer temprano al gruppetto.
Pogačar mantuvo el maillot amarillo con 4:32 sobre Remco Evenepoel (Red Bull-Bora-hansgrohe), mientras que su gregario Isaac del Torro (México) escalaba al tercer puesto (+6:51). Llamó la atención, no obstante, que el esloveno llevara culotte negro por primera vez en cuatro años, alimentando los rumores sobre un posible malestar físico.
El Tour no perdona: con la doble ascensión a Alpe d’Huez el viernes y el sábado, llega el momento de la verdad para un UAE Emirates tocado.