Ferrari no gana una carrera de Fórmula 1 desde el triunfo de Charles Leclerc en el Gran Premio de Gran Bretaña, a principios de julio. Desde entonces han transcurrido nueve pruebas sin victorias, aunque la tendencia ha cambiado después de una etapa marcada por los resultados decepcionantes. Leclerc afronta con optimismo los últimos avances del equipo, mientras que el jefe de la escudería, Frédéric Vasseur, pide prudencia de cara al fin de semana del 30 de octubre al 1 de noviembre.
Tres podios consecutivos y un monoplaza más competitivo
Ferrari ha conseguido subir al podio en cada uno de los últimos tres grandes premios. Lewis Hamilton terminó tercero en Malasia, mientras que Leclerc logró dos segundos puestos consecutivos en Singapur y Austin. En la última carrera, disputada en Estados Unidos, Hamilton también firmó una cuarta posición.
La Scuderia sumó 30 puntos en Austin y consolidó su segunda plaza en el Mundial de Constructores. Con 474 puntos, Ferrari se encuentra a 133 de Mercedes, aunque mantiene una ventaja de 119 sobre Red Bull y McLaren.
Las mejoras técnicas también han contribuido al cambio de dinámica. En Austin, Ferrari estrenó un importante paquete aerodinámico que incluía modificaciones en el suelo, el difusor y las entradas de aire de los pontones. Leclerc se siente ahora mucho más cómodo al volante del SF-26.
«En las últimas dos o tres carreras he vuelto a encontrar algo en mi pilotaje y, sobre todo, en la puesta a punto», explicó el monegasco después del Gran Premio de Estados Unidos. Leclerc también se mostró convencido de que todavía puede luchar por una victoria antes de que termine la temporada.
La clasificación sigue siendo el punto débil de Ferrari
A pesar de la mejoría, las últimas actuaciones de Ferrari también han dejado al descubierto un problema recurrente. En Austin, Leclerc y Hamilton dominaron las tres sesiones de entrenamientos libres, pero no consiguieron trasladar esa superioridad a la clasificación. El monegasco terminó cuarto y su compañero británico, quinto.
La gestión de los neumáticos volvió a ser especialmente delicada. Según explicó Leclerc, una diferencia de apenas uno o dos grados de temperatura bastó para perder un rendimiento decisivo en la Q3. Además, Ferrari continuó mostrando cierta desventaja en velocidad punta respecto a Mercedes y Red Bull.
Una mala clasificación podría resultar especialmente perjudicial en México. A pesar de la larga recta principal, adelantar en el Autódromo Hermanos Rodríguez no resulta sencillo, ya que la menor densidad del aire reduce la eficacia del rebufo.
La altitud, un desafío añadido en México
El circuito se encuentra a unos 2.285 metros sobre el nivel del mar. La menor densidad del aire reduce la carga aerodinámica y dificulta considerablemente la refrigeración del motor y de los frenos. Por este motivo, los equipos necesitan utilizar alerones de gran tamaño incluso en un trazado con rectas tan largas.
Además, buena parte del asfalto ha sido renovada. Pirelli llevará los compuestos C3, C4 y C5, y la rapidez con la que evolucione el agarre sobre la nueva superficie podría resultar determinante, especialmente durante la clasificación.
Vasseur es consciente de las dificultades que afrontará su equipo. «México supone un desafío completamente distinto al de Austin. La altitud introduce una variable adicional en la puesta a punto y en la gestión del coche», explicó el responsable de Ferrari. Con diferencias tan pequeñas entre los principales equipos, acertar con la configuración podría marcar la diferencia.
¿Puede Leclerc volver a luchar por la victoria?
Los antecedentes recientes de Ferrari en México invitan al optimismo. Carlos Sainz consiguió la victoria para la Scuderia en 2024, mientras que Leclerc terminó segundo por detrás de Lando Norris un año después.
El equipo italiano guarda, por tanto, buenos recuerdos del circuito y llega con su mejor racha de resultados consistentes de los últimos meses. La gran incógnita es si las mejoras introducidas en el SF-26 también funcionarán bajo las particulares condiciones de Ciudad de México.
Mercedes y Red Bull seguirán siendo rivales muy exigentes. Sin embargo, si Ferrari consigue acompañar su buen ritmo de carrera con una clasificación más competitiva, la larga espera para volver a lo más alto del podio podría terminar este mismo domingo.
El Gran Premio de México comenzará a las 20:00 horas, en horario de Europa Central.