Para los Spurs fue apenas su cuarta victoria en la Premier League en lo que va de 2026. Después de terminar en la decimoséptima posición en cada una de las dos últimas temporadas, el conjunto londinense necesitaba urgentemente una alegría. La recuperación de sus dos principales generadores de juego también podría resultar decisiva en las próximas semanas.
Maddison celebra su regreso al once con un gol
James Maddison abrió el camino hacia la primera victoria liguera del Tottenham en el minuto 14. El centrocampista ofensivo, que no era titular desde mayo de 2025, adelantó a los locales con un magnífico disparo con rosca desde unos 20 metros. Su primer gol oficial después de una larga lesión llegó precisamente ante el Coventry, el club en el que comenzó su carrera profesional.
Tras el descanso llegó un nuevo contratiempo. Jack Rudoni empató para el Coventry en el minuto 49, pero esta vez los Spurs no se vinieron abajo. Omar Marmoush devolvió la ventaja a los locales en el 58 con un potente disparo desde fuera del área, que supuso su primer gol con la camiseta del Tottenham. Ya en el tiempo añadido, Ben Davies, que había entrado desde el banquillo, sentenció el encuentro. Con el 3-1, los londinenses ascendieron hasta la decimosexta posición, con seis puntos en siete jornadas.
Kulusevski vuelve a jugar después de 526 días
El momento más emotivo de la noche llegó poco antes del final. En el minuto 85, De Zerbi dio entrada a Dejan Kulusevski. El internacional sueco llevaba sin disputar un partido oficial desde mayo de 2025 debido a graves problemas de rodilla. Después de 526 días de espera, volvió por fin a pisar el césped en competición.
Al igual que Maddison, Kulusevski se había lesionado poco antes de terminar aquella temporada, por lo que ambos se perdieron la final de la Europa League que el Tottenham ganó al Manchester United.
Mientras Maddison había podido disputar algunos minutos como suplente durante su recuperación, Kulusevski tuvo que esperar mucho más. La ovación que recibió el sueco cuando saltó al campo reflejó la importancia de su regreso. Tras el pitido final, Maddison y Kulusevski celebraron juntos la victoria frente a la grada. Para un equipo que apenas había marcado tres goles en sus seis primeros partidos de liga, ambos regresan en un momento especialmente oportuno.
De conquistar Europa a luchar por la permanencia
El declive deportivo del Tottenham se ha desarrollado a lo largo de varias temporadas. En la campaña 2024/25, los Spurs conquistaron la Europa League, pero terminaron en una decepcionante decimoséptima posición en la Premier League. Bajo las órdenes de Ange Postecoglou, el equipo sufrió numerosos problemas físicos, mostró una gran fragilidad defensiva y fue perdiendo equilibrio en su juego. El título europeo no pudo ocultar por completo el fracaso en la competición doméstica.
El posterior cambio de entrenador tampoco trajo una mejoría duradera. Thomas Frank asumió el cargo en el verano de 2025, pero fue destituido en febrero de 2026. Su sustituto, Igor Tudor, apenas permaneció unas semanas en el banquillo. La crisis se agravó durante su breve etapa, hasta que Roberto De Zerbi fue contratado a finales de marzo.
El técnico italiano consiguió finalmente asegurar la permanencia. Una victoria por 1-0 frente al Everton en la última jornada permitió al Tottenham continuar en la Premier League, aunque volvió a terminar en el decimoséptimo puesto.
El desplome tuvo varias causas. Los continuos cambios de entrenador impidieron consolidar una identidad de juego, mientras que las ausencias de Maddison y Kulusevski privaron al equipo de dos de sus futbolistas más desequilibrantes en ataque. A ello se sumaron nuevas lesiones, problemas defensivos y una preocupante falta de eficacia de cara a portería.
Por qué Maddison y Kulusevski son fundamentales
Pese a la importante inversión realizada en la plantilla durante el verano, el Tottenham volvió a comenzar la temporada con dificultades. En sus seis primeros encuentros de Premier League apenas sumó tres puntos y marcó tres goles.
Especialmente ante rivales que defendían cerca de su área, los Spurs volvieron a mostrar una carencia habitual: les costaba encontrar espacios entre líneas y generar ocasiones claras a partir de posesiones prolongadas.
Maddison y Kulusevski podrían ayudar a resolver estos problemas. El inglés tiene la visión de juego y la calidad de pase necesarias para superar defensas organizadas mediante envíos verticales. Además, representa una amenaza constante con sus disparos desde media distancia.
Kulusevski, por su parte, combina fortaleza física con una notable inteligencia táctica. El sueco puede partir desde la banda derecha hacia zonas interiores, participar en las combinaciones ofensivas y habilitar a sus compañeros en posiciones peligrosas.
Ambos ofrecen a De Zerbi nuevas alternativas para desarrollar su propuesta ofensiva. Sin embargo, después de unas ausencias tan prolongadas, necesitarán tiempo para recuperar su mejor nivel.
Un primer paso para salir de la crisis
A pesar del triunfo por 3-1, el Tottenham todavía estuvo lejos de ofrecer una actuación convincente ante el Coventry. Durante buena parte del encuentro le faltaron velocidad y precisión en la salida de balón, y la victoria terminó llegando gracias a la calidad individual y a una mejor reacción ante las dificultades.
Aun así, el resultado supone un avance importante para los Spurs. Después de meses de decepciones, el equipo supo reaccionar al empate y quedarse finalmente con los tres puntos.
No tendrá demasiado tiempo para disfrutar del triunfo, ya que el próximo fin de semana le espera una prueba mucho más exigente con su visita al Chelsea. Al menos De Zerbi vuelve a contar con Maddison y Kulusevski, dos futbolistas cuya ausencia el Tottenham ha acusado durante demasiado tiempo.