El Brighton tuvo después mucha más posesión y también dispuso de buenas ocasiones, pero el Liverpool supo conservar su ventaja para conseguir su primera victoria liguera en casa con Iraola en el banquillo. El tercer triunfo consecutivo permitió a los Reds ascender hasta la cuarta posición de la clasificación.
El Liverpool afronta el encuentro con varias bajas
Iraola seguía sin poder contar con varios futbolistas, entre ellos Dominik Szoboszlai, Jeremie Frimpong, Conor Bradley y Hugo Ekitiké. El Liverpool se organizó en un 4-2-3-1, con Alexander Isak como delantero centro y Florian Wirtz, Cody Gakpo y Bradley Barcola por detrás. Ryan Gravenberch y Alexis Mac Allister formaron el doble pivote.
Fabian Hürzeler también apostó por un 4-2-3-1 para el Brighton. Pascal Groß y Chema Andrés ocuparon el centro del campo, mientras que Charalampos Kostoulas fue la referencia ofensiva. Los visitantes acusaban las ausencias de Kaoru Mitoma y Yankuba Minteh, dos alternativas importantes en las bandas.
Ambos equipos pretendían iniciar sus ataques mediante una salida de balón elaborada, aunque con planteamientos diferentes. El Liverpool apostó desde el principio por una presión agresiva y ataques rápidos por los costados. El Brighton intentó superar esa primera línea de presión mediante pases cortos para encontrar espacios en el centro del campo.
El Liverpool aprovecha su gran comienzo
El Brighton sufrió un contratiempo en el minuto seis, cuando Ferdi Kadıoğlu tuvo que retirarse lesionado y dejó su sitio a Costinha. El Liverpool ya había comenzado a someter a los visitantes con un ritmo muy elevado.
Gakpo obligó a intervenir al guardameta Bart Verbruggen, mientras que Isak desperdició una ocasión prometedora por un mal control. El Brighton también consiguió llegar con peligro. Yasin Ayari dispuso de una excelente oportunidad después de una recuperación, pero remató muy por encima del larguero desde corta distancia.
El primer gol llegó en el minuto 17. Wirtz recibió el balón dentro del área y disparó sin pensárselo. Su remate golpeó en Groß, cambió de trayectoria y terminó en la portería. El tanto quedó registrado como gol en propia puerta del centrocampista del Brighton.
La defensa visitante no había protegido suficientemente la zona central del área, lo que permitió a Wirtz encontrar espacio para rematar. El desafortunado desvío de Groß dejó sin opciones a Verbruggen.
Isak amplía la ventaja tras una gran acción de Barcola
Apenas cuatro minutos después llegó el 2-0. Barcola superó a su marcador por la banda y puso un envío bien medido hacia la portería. Isak apareció junto al lado derecho del área pequeña y aprovechó la asistencia para marcar desde muy cerca.
Barcola estaba causando numerosos problemas a la defensa del Brighton. Su velocidad y sus regates permitieron al Liverpool encontrar espacios con frecuencia por los costados.
Los locales mantuvieron inicialmente su ambición ofensiva y buscaron el tercer gol. Sin embargo, el Brighton empezó a organizarse mejor en defensa y consiguió superar con mayor frecuencia la presión de los Reds.
También comenzaron a aparecer algunas debilidades en el Liverpool. Con muchos jugadores adelantados, el equipo de Iraola dejaba espacios que el Brighton podía aprovechar después de recuperar el balón. En el minuto 36, los visitantes estrellaron un remate en la madera y protagonizaron otras llegadas peligrosas antes del descanso, aunque el marcador se mantuvo en 2-0.
El Brighton toma la iniciativa tras el descanso
Hürzeler introdujo a Jack Hinshelwood por Olivier Boscagli en el descanso. Poco después, Malick Yalcouyé sustituyó a Chema Andrés.
El Brighton pasó a dominar claramente la posesión e intentó encerrar al Liverpool mediante combinaciones más largas. Los visitantes encontraron con mayor facilidad compañeros entre líneas y consiguieron trasladar el juego hacia el campo contrario.
El Liverpool, por su parte, ya no mantuvo la intensidad de los primeros veinte minutos. La presión adelantada perdió eficacia y, después de recuperar el balón, los locales encontraron menos opciones para lanzar contragolpes rápidos.
A pesar de su creciente dominio, al Brighton le costó generar ocasiones claras de manera continuada. Los Reds defendieron con mayor concentración cerca de su área e interceptaron numerosos pases que buscaban conectar con los atacantes en posiciones peligrosas.
En el minuto 65, Wirtz tuvo que abandonar el terreno de juego por molestias en el pie o el tobillo. Trey Nyoni entró en su lugar. Más adelante, Iraola también dio entrada a los jóvenes atacantes Rio Ngumoha y Lewis Koumas. El Brighton siguió buscando el gol que le permitiera meterse en el partido, pero no consiguió reducir la diferencia.
El Brighton genera mejores ocasiones, pero se queda sin premio
El Brighton terminó con un 64 % de posesión y realizó 17 disparos, mientras que el Liverpool remató 13 veces pese a tener únicamente un 36 % del balón. Los visitantes también registraron más contactos dentro del área rival, con una ventaja de 39-29, reflejo de su mayor protagonismo ofensivo.
La diferencia en los goles esperados resulta especialmente significativa. El Brighton terminó por delante con 1,35 xG frente a 0,87 del Liverpool, lo que indica que generó ocasiones de mayor calidad en el conjunto del encuentro. El 2-0 fue, por tanto, más amplio de lo que cabría esperar a partir de las oportunidades creadas por ambos equipos. Los Reds aprovecharon su eficacia en el tramo inicial, mientras que el Brighton no consiguió transformar sus ocasiones en goles.
El Liverpool asciende a la cuarta posición
El Liverpool suma ahora 15 puntos después de ocho jornadas y escala hasta el cuarto puesto de la Premier League. Tras un comienzo de temporada irregular, el equipo de Iraola ha conseguido estabilizarse y enlazar tres victorias consecutivas en el campeonato.
Su arranque frente al Brighton mostró el peligro que puede generar cuando combina una presión agresiva con ataques rápidos por las bandas. Sin embargo, la segunda mitad también dejó claro que todavía tiene dificultades para controlar los encuentros durante períodos prolongados.
El miércoles, el Liverpool recibirá al Chelsea en los octavos de final de la Copa de la Liga. El domingo afrontará otro compromiso exigente en la Premier League, también en Anfield, frente al Arsenal.