Para Andoni Iraola también fue un regreso exitoso a su antiguo club. Sin embargo, Liverpool estuvo lejos de dominar durante los 90 minutos. Bournemouth creó bastantes problemas a los Reds antes del descanso, aunque los visitantes defendieron su ventaja con mucha concentración después de ponerse por delante.
Iraola introduce tres cambios en el once
Respecto al empate 0-0 ante el Fulham, Iraola realizó tres cambios. Cody Gakpo, Alexis Mac Allister y Milos Kerkez entraron por Víctor Muñoz, Ryan Gravenberch y Kostas Tsimikas.
Liverpool volvió a partir de un 4-2-3-1, con Mac Allister y Dominik Szoboszlai en el centro del campo, Florian Wirtz como mediapunta y Gakpo y Bradley Barcola acompañando a Isak desde las bandas.
En el Bournemouth, Marco Rose apostó por Evanilson como delantero centro. Alex Scott y Tyler Adams debían aportar intensidad y competir por los segundos balones en la zona central, mientras los locales buscaban atacar rápidamente los espacios que dejaban los laterales del Liverpool.
El plan funcionó bastante bien durante el inicio. Bournemouth no presionó arriba de manera constante, pero sí saltó con agresividad en los momentos adecuados y obligó a Liverpool a jugar hacia las bandas o recurrir a balones largos.
Bournemouth genera las ocasiones más peligrosas antes del descanso
Liverpool tuvo más posesión, pero inicialmente le costó transformarla en ocasiones claras. Gakpo y Barcola apenas recibían con espacio para encarar, Wirtz encontró pocos huecos entre líneas e Isak quedó aislado durante largos tramos.
Bournemouth fue más directo cuando recuperaba. Su mejor ocasión de la primera mitad llegó por medio de Evanilson, que desvió un centro en el primer palo. Alisson reaccionó con rapidez y evitó el gol con la mano derecha.
Liverpool también tuvo algunos acercamientos. Szoboszlai lanzó una falta peligrosa que se marchó por poco, mientras Petrovic detuvo más tarde con las piernas un disparo desviado de Barcola.
En general, el partido fue poco fluido. Liverpool disfrutó de fases largas de posesión, pero Bournemouth cerró bien los espacios alrededor de Wirtz y obligó a los visitantes a llevar el juego hacia las bandas. A los Reds les faltó precisión en el último tercio antes del descanso.
Gakpo asiste e Isak vuelve a marcar
Liverpool salió con más determinación en la segunda parte. Las distancias entre el centro del campo y el ataque fueron menores, mientras Gakpo abandonó con más frecuencia su posición inicial para atacar directamente el área.
De ahí nació el gol decisivo en el minuto 57. Gakpo superó a dos rivales por la derecha y envió un balón raso al área. James Hill intentó anticiparse a Wirtz en el primer palo, pero solo pudo desviar el centro hacia la zona central. Isak estaba bien colocado y definió con tranquilidad hacia el palo largo.
Fue ya el cuarto gol liguero del sueco esta temporada. Especialmente llamativa está siendo su conexión con Gakpo: el neerlandés ha dado la asistencia en los cuatro tantos de Isak en la Premier League.
Isak tampoco necesitó demasiadas acciones para decidir el encuentro. Antes del gol apenas había enviado un remate claramente por encima de la portería, pero cuando apareció la oportunidad clara volvió a mostrar su eficacia.
Bournemouth aprieta y Liverpool se mantiene compacto
Tras el 0-1, Bournemouth tuvo que asumir más riesgos. Los laterales subieron metros y los locales enviaron cada vez más balones al área del Liverpool. La presión aumentó, aunque las ocasiones verdaderamente claras siguieron siendo escasas.
Jérémy Jacquet fue uno de los futbolistas más importantes del Liverpool en esta fase. El joven central defendió con atención varios centros e impidió repetidamente que los pases rasos del Bournemouth encontraran rematador. A su lado, Virgil van Dijk se mostró muy seguro en el juego aéreo.
Alisson también respondió cuando los locales consiguieron superar la defensa. Después de una pérdida de Mac Allister, Evanilson pudo rematar dentro del área, pero el portero brasileño blocó el disparo.
Bournemouth recurrió cada vez más a los centros durante los minutos finales. Consiguió llevar el balón con frecuencia cerca del área, pero Liverpool ganó la mayoría de los duelos aéreos decisivos. Por eso, el dominio territorial no terminó convirtiéndose en demasiadas ocasiones.
Gakpo y Mac Allister aportan equilibrio
Los datos del partido reflejan bien ese desarrollo. Liverpool terminó con 1,57 xG frente a los 0,76 del Bournemouth, una diferencia que muestra que los visitantes generaron ocasiones de mayor calidad sin llegar a dominar claramente durante todo el encuentro.
Gakpo fue el atacante más influyente del Liverpool. Además de la asistencia decisiva, sus movimientos después del descanso ayudaron a desordenar la defensa local y a crear espacios para sus compañeros.
Mac Allister, por su parte, aportó estabilidad en el centro del campo. Su seguridad en el pase permitió al Liverpool bajar el ritmo cuando era necesario, mientras varias recuperaciones importantes frenaron transiciones peligrosas del Bournemouth.
También destacó James Hill en el conjunto local. Aunque no pudo despejar por completo el centro que terminó en el gol de Isak, sus bloqueos y acciones defensivas mantuvieron al Bournemouth con opciones hasta los últimos minutos.
Liverpool sigue invicto antes de recibir al Manchester City
Para Liverpool fue más una victoria de trabajo que una exhibición. Después de tres empates en las cuatro primeras jornadas y del 0-0 ante el Fulham, el equipo de Iraola volvió a sumar tres puntos y continúa invicto en la Premier League con nueve puntos en cinco partidos.
Aún quedan aspectos por mejorar. Liverpool tiene enorme calidad individual en ataque, pero ante defensas compactas todavía no encuentra de forma constante las mejores distancias y combinaciones. En cambio, la evolución defensiva sí ofrece señales positivas: los Reds encadenan ya tres partidos de Premier League sin recibir gol.
Después del parón internacional llegará inmediatamente una prueba de máximo nivel. Liverpool recibirá al Manchester City en Anfield el 11 de octubre y tres días después visitará al LASK en la Champions League.