El equipo austríaco no presentó su once más fuerte disponible. Fabio Ingolitsch introdujo cuatro cambios respecto a la victoria por 2-1 ante el LASK y dio entrada a Paul Koller, Luca Weinhandl, Luís Balbo y Belmin Beganovic. Jon Gorenc Stankovic comenzó en el banquillo, mientras que Otar Kiteishvili ni siquiera entró en la convocatoria debido a la gestión de cargas. Rennes también realizó tres cambios respecto al 1-0 contra el Marsella, aunque mantuvo buena parte de su bloque habitual.
Sturm cede la iniciativa al Rennes de forma consciente
Ingolitsch planteó un partido mucho más prudente que en muchos encuentros de la liga austríaca. La línea de tres centrales se convertía en una defensa de cinco sin balón, con el objetivo de cerrar los espacios interiores y obligar al Rennes a progresar por fuera.
El plan no funcionó siempre. Los visitantes mostraron mayor limpieza técnica, movieron el balón con más velocidad y encontraron repetidamente caminos hacia zonas peligrosas, sobre todo por las bandas. A los ocho minutos, el Rennes ya había enviado el balón a la red. Adrien Thomasson marcó después de varios remates tras un córner, pero el VAR intervino y anuló el gol por una mano previa.
La decisión apenas alteró el ritmo de los franceses. Esteban Lepaul siguió apareciendo en buenas posiciones y poco después remató por encima del larguero desde una zona prometedora. Cerca de la media hora, Khudyakov tuvo que intervenir de forma decisiva por primera vez y evitó el gol del delantero con el pie.
El gol anulado a Koller llega en el mejor momento de Sturm
A partir de ahí, Sturm consiguió entrar mejor en el partido. Los locales fueron más agresivos en los duelos, ganaron más segundas jugadas y lograron, al menos durante algunos minutos, alejar al Rennes de su área.
En el minuto 34 pareció llegar el premio. Jürgen Heil envió una falta al área, Joshua Quarshie prolongó de cabeza y Paul Koller volvió a cabecear para mandar el balón a la red. La alegría, sin embargo, duró poco. Jacob Hödl había bloqueado a un rival desde una posición de fuera de juego y se consideró que había intervenido activamente en la jugada.
La decisión fue especialmente dolorosa para Sturm porque llegó en pleno mejor tramo de la primera mitad. Con el 1-0, los austríacos habrían podido apoyarse todavía más en su bloque compacto y en las transiciones rápidas. En lugar de eso, el Rennes siguió con vida y recuperó el control antes del descanso.
Khudyakov se convierte en el gran sostén de Sturm
Tras la reanudación, Sturm dejó claro que no quería limitarse a defender. Hödl obligó a Brice Samba a intervenir, aunque poco después el Rennes volvió a asumir el mando del partido.
Khudyakov se convirtió entonces en la figura clave de los locales. En pocos minutos detuvo primero un remate de Lepaul y después otra ocasión de Ludovic Blas. El portero tuvo que intervenir varias veces desde corta distancia y mantuvo a Sturm con vida precisamente en la fase en la que Rennes estuvo más cerca de adelantarse.
La defensa que jugaba por delante de él también tuvo que multiplicarse. Heil estuvo muy atento en su sector, Koller se lanzó a bloquear varios disparos y Balbo frenó algunas acciones peligrosas antes de que terminaran de desarrollarse. Sturm defendió durante largos tramos cerca de su propia área, pero generalmente mantuvo una buena organización y obligó al Rennes a reiniciar muchos ataques.
Aun así, el peligro francés no desapareció. Mahdi Camara se encontró con la madera en el minuto 74 y poco después Bryan Reynolds falló desde muy cerca. Esas acciones demostraron que el dominio del Rennes no era únicamente territorial, sino que también se traducía en ocasiones claras.
Rennes genera mejores ocasiones, pero Sturm sigue en el partido
Los datos de xG reflejan bien esa sensación. Rennes terminó con 1,98 xG, mientras Sturm registró 0,83. La diferencia fue considerable y muestra que los franceses generaron ocasiones de mayor calidad a lo largo de los 90 minutos.
Lepaul, especialmente, pudo haber decidido el encuentro. El delantero apareció varias veces en posiciones favorables, pero no consiguió superar a Khudyakov o no encontró portería. Eso permitió que Sturm siguiera con opciones pese a las largas fases de presión visitante.
La inferioridad estadística, sin embargo, no significa que el conjunto austríaco estuviera completamente superado. Sturm aceptó conscientemente tener menos balón y apostó por la compacidad, la intensidad en los duelos y las salidas rápidas tras recuperación. Sobre todo después del descanso, también consiguió generar peligro. Simon Seidl obligó a Samba a intervenir tras una excelente acción previa de Filip Rózga.
El 0-0 favorece ligeramente a Sturm si se atiende únicamente a la calidad de las ocasiones, pero no puede explicarse solo por la falta de acierto del Rennes. Los locales defendieron su área con mucha concentración durante amplios tramos y contaron con un Khudyakov decisivo en los momentos importantes.
Un punto valioso ante uno de los rivales más exigentes
Rennes no es precisamente uno de los adversarios más asequibles del calendario europeo de Sturm. El equipo francés llegaba invicto después de cuatro jornadas de Ligue 1, con diez puntos y tras vencer 1-0 al Marsella.
Dentro del calendario de los austríacos, Rennes se sitúa claramente entre los rivales más exigentes. Aún quedan al menos dos encuentros de una dificultad similar o incluso mayor: la visita al Bournemouth y el duelo en casa contra el Marsella. Frente a equipos como el Celje o el OFI Creta, en cambio, Sturm probablemente tendrá que asumir mucho más protagonismo con balón.
Ingolitsch se mostró por ello satisfecho tras el encuentro. El técnico señaló que antes del partido habría aceptado de buen grado sumar un punto y consideró que el plan de juego había funcionado en líneas generales. Teniendo en cuenta los numerosos cambios y la juventud del equipo, el empate representa un inicio positivo de la fase de liga.
Salzburg y Bournemouth, los próximos retos
Sturm apenas tendrá tiempo para recuperar fuerzas. El domingo visitará al Red Bull Salzburg en la Bundesliga austríaca, otra prueba de máxima exigencia pocos días después del estreno europeo.
En la Europa League, el siguiente compromiso llegará el 15 de octubre con la visita al AFC Bournemouth. Después del punto conseguido ante el Rennes, Sturm afrontará así otro de los partidos más complicados de su fase de liga frente a un representante de la Premier League.