España ganó este partido de grupo con un gran control del balón y una ventaja mínima. El equipo de Luis de la Fuente tuvo el 67 por ciento de posesión, pero solo logró 6 disparos. Uruguay defendió durante mucho tiempo de forma compacta, aunque con el 33 por ciento del balón apenas sumó 5 remates y un xG de 0,20. Que España terminara ganando 0:1 se debió, sobre todo, a que el único disparo suyo entre los tres palos entró.
La acción decisiva llegó en el minuto 42. Llorente asistió, Baena remató y puso a España por delante justo antes del descanso. El gol encajó a la perfección con el desarrollo de un partido en el que España tuvo más el balón pero raramente se plantó con claridad ante el portero rival. El xG de 0,86 evidenció que incluso el ganador acumuló pocas ocasiones nítidas.
En Uruguay, de la Cruz entró por Ugarte antes del descanso. Tras la tarjeta amarilla a Baena en el minuto 46, Rochet sustituyó a Muslera en la portería uruguaya.
Tras el descanso, Uruguay siguió en el partido pero encontró pocas vías para superar la última línea española. Aymeric Laporte fue el jugador más destacado del bando español: ganó 6 de sus 8 duelos y contribuyó con 102 pases a mantener la ventaja mediante largas fases de posesión. El esfuerzo uruguayo fue demasiado impreciso en el último tercio, también porque España mantuvo cerrados los espacios centrales.
En el tiempo añadido, el partido se caldeó de nuevo. De la Cruz vio la tarjeta amarilla en el minuto 90+3 y Canobbio la tarjeta roja en el 90+5 tras una falta grave. Con diez jugadores, Uruguay ya no tuvo opción de generar una última ocasión clara para empatar.
España sale de la fase de grupos con siete puntos y afronta su próximo compromiso con una victoria ajustada pero controlada. Tras dos empates y esta derrota, Uruguay se queda con dos puntos y debe hacer las maletas, al terminar tercero en el Grupo H.