Atlanta, Mercedes-Benz Stadium. Argentina se medía a Egipto en los octavos de final del Mundial 2026 y se vio ante una situación hasta entonces completamente desconocida para el campeón vigente en este torneo: 0:2 abajo, con doce minutos por delante en el tiempo reglamentario. Lo que vino después fue una remontada que los 67.000 espectadores presentes en el estadio tardarán mucho en olvidar. Resultado final: 3:2 para Argentina.
Egipto domina la primera parte
Yasser Ibrahim adelantó a Egipto en el minuto 15. Tras un centro de Marawan Attia desde la banda derecha, Ibrahim remató de cabeza de manera inatajable al fondo de la red: 0:1. La respuesta argentina llegó rápida, pero sin premio: Lionel Messi se encargó del penalti en el minuto 21 y el portero Mostafa Shoubir le detuvo el lanzamiento. Era el cuarto penalti fallado por Messi a lo largo de su carrera en Mundiales. Egipto defendió con solidez en un 4-4-2 y apenas concedió ocasiones claras a Argentina, que planteó un 4-1-3-2. Al descanso, el marcador era 0:1, una imagen inusual para el campeón vigente.
Mostafa Ziko sacude al favorito
Al inicio de la segunda parte, el guion no cambió demasiado. En el minuto 67, Egipto golpeó por segunda vez: Mostafa Ziko, cuyo nombre completo es Mostafa Mohamed Zaky Abdelraouf, culminó un rápido contraataque por la banda derecha tras un pase de Haissem Hassan para poner el 0:2. Que Ziko estuviera siquiera en este Mundial es casi una curiosidad de la historia del fútbol: el extremo del Pyramids FC debutó con la selección apenas en mayo de 2026. Y ahí estaba, en los octavos de final de un Mundial, habiendo colocado a Argentina con dos goles de desventaja.
La remontada argentina en 13 minutos
Los cambios y las decisiones del banquillo transformaron el partido. En el minuto 79, Cristian Romero acortó distancias al rematar de cabeza un centro de Lionel Messi: 1:2. No es el gol que se espera de un defensa central, pero encendió la mecha. Solo cuatro minutos después, en el 83, fue el propio Messi quien empató: tras un pase de Montiel y un rechace dentro del área, disparó con la zurda en volea, inatajable, 2:2. Era el gol número 21 de Messi en Mundiales, con el que se consolidaba en solitario como máximo goleador del torneo. Además, marcaba en cada uno de sus cinco partidos en este Mundial.
Egipto acusó el golpe y perdió el control del juego. En el tiempo añadido, en el minuto 92, Enzo Fernández remató de cabeza un centro de Lisandro Martínez y envió el balón a la escuadra derecha: 3:2 y pitido final. El tanto de Fernández ha sido recogido por varios medios como el gol número 3.000 en la historia de los Mundiales. El tramo final también dejó un balance disciplinario negativo para Egipto: Shoubir, Fathy, Attia y Hassan vieron la tarjeta amarilla en el tiempo añadido.
Valoración y próximos pasos
Era el primer encuentro entre Argentina y Egipto en la historia de los Mundiales, y deparó uno de los desenlaces más dramáticos de este Mundial 2026, el primero disputado con 48 selecciones, en el que la fase eliminatoria arrancó con los dieciseisavos de final y los octavos ya constituyen la segunda eliminatoria. Argentina está en cuartos de final y ha demostrado, sobre todo, una cosa: la capacidad de mantener la calma incluso ante situaciones de desventaja que hasta ahora no había conocido en este torneo.