Argentina ganó en la tercera jornada de la fase de grupos del Mundial 3:1 ante Jordania y fue imponiendo su sello a través de las fases controladas de la primera parte. La temprana tarjeta amarilla a Abu Taha en el minuto 17 reflejó el complicado arranque de Jordania, pero lo verdaderamente determinante llegó poco después con la primera respuesta clara de Argentina. En el minuto 19, Lo Celso anotó el 0:1; doce minutos más tarde, Lautaro Martinez amplió la ventaja al 0:2 mediante un penalti.
Hasta el descanso, Argentina administró su renta mientras Jordania buscaba la manera de salir de su propia mitad. Al inicio de la segunda parte, Jordania reaccionó con un doble cambio: Al Mardi entró por Al Fakhouri y Tamari sustituyó a Azaizeh. La decisión tuvo un efecto inmediato: en el minuto 55, Tamari recortó a 1:2 tras una asistencia de Haddad y abrió una fase en la que Argentina tuvo que apretar de nuevo en defensa.
En el tramo central del partido, ambos equipos realizaron 5 cambios más. Messi llevaba en el campo desde el minuto 60, y fue precisamente él quien protagonizó el momento clave en el 80: su gol para el 1:3 eliminó cualquier posibilidad realista de remontada para Jordania. Poco después, Argentina introdujo a Lopez por Julián Alvarez. En el minuto 90, Jordania dio entrada a Obaid por Abu Dahab y a Shararh por Olwan; Shararh vio la tarjeta amarilla en el tiempo añadido.
Que Argentina ganara con merecimiento no se debió tanto a una fase final frenética como al dominio sostenido del balón y al volumen de ocasiones generadas. Los visitantes acapararon el 73 por ciento de la posesión frente al 27 por ciento de Jordania. Los remates también retrataron el encuentro con fidelidad: Argentina disparó doce veces por cinco de Jordania; cuatro intentos argentinos fueron a puerta frente a uno solo jordano. El xG de 2,14 frente a 0,74 confirmó que Argentina tuvo las mejores ocasiones y que Jordania apenas logró sacar rédito adicional de su gol del descuento.
Para Argentina, más allá del resultado, la conclusión clave fue haber recuperado el control del partido frente a un rival teóricamente más débil tras haber encajado un gol. Con un tanto y dos asistencias en apenas 30 minutos, Lionel Messi volvió a destacar en la recta final del encuentro. Jordania se llevó una sensación positiva por su reacción tras el descanso, aunque también tuvo que reconocer que un único gol - logrado con tan poca posesión y un solo remate a puerta ante un rival de tal calibre - resultaba insuficiente. Ambos equipos cerraron este tercer partido de la fase de grupos con lecciones claras: Argentina demostró profundidad de plantilla y control del juego, avanzando a la fase de eliminación directa como líder de grupo, mientras que Jordania se despidió del torneo sin haber sumado puntos.